
En la sesión siguiente celebrada el viernes veinte de septiembre, la Comisión de Obras Públicas da cuenta al Pleno del informe que había confeccionado sobre el proyecto y que aparece firmado por los concejales José García Alvera, José Antonio Guardado y David García Somines, miembros de la citada Comisión. El informe literalmente dice lo siguiente: «La Comisión de Obras Públicas que suscribe tiene el honor de informar a la Excelentísima Corporación que debe congratularse que cuanto antes se lleve a cabo el proyecto de D. Tomás Menéndez Valdés como Director Gerente del Tranvía de Vapor del Litoral Asturiano por los beneficios que ha de reportar a los pueblos de Avilés y Villalegre y para ello facilitar cuanto sea posible la concesión que solicita. Debe, sin embargo, llamar la atención de la Excelentísima Corporación respecto al cruce de la ría en la plazuela de San Sebastián, porque según se proyecta, en vez de continuar por la carretera la abandona y cruza dicha plaza con una curva y una contra curva y, como el Excelentísimo Ayuntamiento tiene proyectado construir en ella un mercado cubierto, el establecimiento de la vía como está proyectada, dificultará aquella construcción. Creen por lo tanto los que suscriben que debe variarse en este punto la traza de la línea, de modo que deje libre el emplazamiento del mercado en proyecto. En cuanto a la forma y sección de la vía, no vemos inconveniente en que sea la misma que el de esta villa a Salinas, lo mismo respecto a carriles que traviesas y demás material, puesto que en la sección mencionada está dando buen resultado y por ser una línea continuación de la otra, pudiendo así recorrer en toda la longitud de Salinas a Villalegre el mismo material móvil, o sea la locomotora y coches, lo que se dificultaría con otra clase de carril. Respecto a la variación o modificación de la rasante de la carretera, en los perfiles 11 y 14, esta Comisión no ve inconveniente en que se lleve a cabo como se proyecta, pues de ese modo se suaviza la rampa, sin perjuicio para la municipalidad. La Excelentísima Corporación no obstante acordará lo que crea más conveniente y oportuno».
La Corporación, después de oír la lectura del informe, unánimemente acordó hacerlo suyo en todas sus partes adicionando, únicamente, que el Ayuntamiento vería con sumo gusto se realizase la concesión del expresado tranvía, del modo y forma que lo solicita D. Tomás Menéndez Valdés en concepto de Director Gerente de la Compañía del Tranvía a Vapor del Litoral Asturiano, empresa que había puesto en marcha y explotaba la línea de tranvía a vapor Avilés-Salinas
Sin embargo este proyecto nunca llegó a materializarse. Hubo que esperar hasta 1923, para que la línea de tranvía, ya por esta fecha eléctrica y desde Piedras Blancas a Avilés, fuese una realidad. A pesar de que en 1916 se constituye la Compañía del Tranvía Eléctrico de Avilés y de que en 1918 se empieza a contratar personal, la Primera Guerra Mundial retrasa el proyecto y no va a ser hasta el referido año de 1923, cuando la totalidad de la línea ínter-comarcal quede finalizada, aunque dos años antes el tranvía eléctrico ya prestaba servicio desde Arnao a Villalegre.
Ese verano de 1907 muere el relojero municipal Francisco Rodríguez Trabanco y se nombra interinamente para desempeñar dicho cargo a Juan Alvarez Suárez. Posteriormente se convoca la plaza y se presentan dos solicitudes, una de Laureano García Alonso y otra del citado interino Juan Alvarez Suárez, ambos vecinos de la villa. La Corporación, vistas las solicitudes y estudiados los informes pertinentes, acordó por unanimidad nombrar relojero municipal a Laureano García Alonso, con el sueldo de trescientas ochenta pesetas anuales y con la obligación de reparar, mantener y dar cuerda, no solo al reloj público, si no también a los de la Alcaldía y demás oficinas del Ayuntamiento.
Así sucedió y así se lo cuento a ustedes





