PATRÓN MAYOR DE LA COFRADÍA DE PESCADORES VIRGEN DE LAS MAREAS DE AVILÉS
El segundo mensaje se dirigía hacia el colectivo crítico de armadores, que han dejado de descargar sus capturas en Avilés. «Aquí no sobra nadie. Sólo unidos podremos sacar adelante el proyecto de la nueva lonja. Si alguna flota quisiese venir a Avilés, estamos dispuestos a recibirla con los brazos abiertas, esta corporación tiene las puertas abiertas a todo el mundo. Nuestro único objetivo es trabajar para generar riqueza. No estamos contra nadie».
Gregorio González avanzó que se reunirá con el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Docampo, a partir de la próxima semana, negándose a opinar sobre la sociedad de gestión propuesta por la Autoridad Portuaria.
Objetivos del mandato
El patrón mayor fijó como el primer objetivo asegurar que los costes de gestión de la nueva rula permitan mantener los actuales puestos de trabajo. En esa línea, una de las metas es conseguir que la tarifa que aplique la Autoridad Portuaria sea «viable, permitiendo mantener el atractivo para la flota y los servicios competitivos que ofrecemos».
López alertó sobre otros temas «igual de importantes» y que afectan a la rentabilidad del sector, como los altos costes del gasóleo, que «están perjudicando tanto a la flota de arrastre como a los barcos del caladero comunitario». El patrón mayor expresó su preocupación sobre el nuevo sistema de cuota de merluza, que se reparte por barcos, y que provocará que antes de fin de año parte de la flota asturiana haya consumido su capacidad de pesca, cuando son fechas en que las descargas alcanzan sus mejores precios.
También denunció la importación «descontrolada» de pescado, que ha afectado gravemente a costeras como la del bonito por las importaciones que han provocado la bajada de los precios.





