¿Tengo razón?...
Hombre -me respondo-, pues con una gama así de posibilidades alguna razón tendré, máxime si se aplica aquella filosofía campoamoriana, tan ramplona como cierta, contenida en la aseveración de que en este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, pues todo es según el color del cristal con que se mira.
Tras los circunloquios en forma de razonamientos, llegamos ya a la primera tertulia semanal celebrada en la sidrería sede de la Peña Herrero II para confirmar que en los comentarios que se transcriben brilla la razón:
-El Sporting está muy bien asentado en el campo de batalla, pero necesita una artillería más contundente.
-En cualquier caso, al fin triunfará la lógica, de manera que una región, una villa y una afición de primera tendrán representación futbolística en la categoría pertinente.
-Supongo que te refieres a la lógica como esa disposición natural para discurrir con acierto sin el auxilio de la ciencia. Una lógica que conducirá también a que el próximo Trofeo Principado, a disputar en Gijón entre un equipín de Tercera, el Real Oviedo, y otro de Primera, el Sporting, se celebre en los campos de Mareo, donde alinearemos a los chavales de la cantera.
-¿Ahí, gallu, que da gloria oíte razonar!
-Yo no lo niego, pero sí que la lógica no se apoye en ciencia alguna puesto que antes del inicio de esta temporada vaticiné el ascenso y lo hice merced a mi dominio de las ciencias ocultas- fue el turno de Sibila, la bruja del Natahoyo.
-Como todo nuestro razonamiento se reduce a ceder al sentimiento, afirmo que hoy ganaremos al Málaga- añadió el omnipresente Casacites.
-Amén- concluyó un servidor.





