
CENA BENÉFICA
CENA BENÉFICA
«Hoy (por el viernes) es un día muy especial, hemos celebrado esta cena en ciudades con mucha más población, como Sevilla y Madrid, y la respuesta no ha sido tan multitudinaria. Es sorprendente la generosidad de los ovetenses», destacó Emilio Moraleda, presidente de la empresa Pzifer, uno de las patrocinadoras del evento.
Tras un aperitivo de bienvenida y la proyección de un vídeo sobre la situación marginal de las mujeres en la India, los asistentes, que lucieron sus mejores galas, se distribuyeron por las 44 mesas preparadas para la cena. Cada una de ellas, presidida por fotos de niñas de la fundación.
Al acto estaba previsto que asistiesen seis indias apadrinadas por asturianos, pero debido a problemas con sus visados el viaje no fue posible. «Es una lástima porque nos hacía mucha ilusión conocerlas», dijo Lola Obegero, madrina de Pryanka Das desde hace dos años. Achacó como posible causa lo acontecido en el Chad: «No se puede criticar a las oenegés por lo que haga una, ya que la inmensa mayoría desempeñan una gran labor».
Ella y su marido, Javier Villarangos, viajaron a Calcuta hace años y cuando conocieron los problemas del país no dudaron en apadrinar a la niña. «Vimos cómo las marginaban y desde entonces nuestro objetivo es regresar, pero como cooperadores», señaló Villarangos.
A la ausencia de las niñas se sumó también la del presidente de la fundación, Surajit Sen, quien no consideró oportuno acudir a la cita sin las pequeñas. En su lugar, asistió el responsable de coordinación de la organización en España, Sergio Campos, que pertenece a la Fundación desde hace siete años. «Además de recaudar dinero, necesitamos más padrinos. Todavía quedan nueve niñas de las 165 acogidas por la fundación sin ellos», reconoció. Este objetivo también se cumhubo seis nuevos apadrinamientos. «No nos los esperábamos, fue toda una sorpresa, ahora ya sólo quedan tres», detalló Celestino Rodríguez, uno de los voluntarios de Sabera.
Invitados
Entre los comensales no faltaron caras conocidas como la de Serafín Abilio Martínez, presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción y de la Fundación Laboral de la Construcción, y el padre Ángel, que conoció la fundación hace años a través de encuentros y a la que apoya desde entonces. «Estamos en el mismo carro. Hay que colaborar porque este tipo de metas uno sólo no puede alcanzarlas. Asturias es uno de los pueblos más solidarios en el mundo entero». La cena se alargó hasta las cuatro de la madrugada, amenizada por el cantante brasileño Baudí y su orquesta. Les sucedió un disc-jockey.
Los asistentes tampoco se fueron con las manos vacías. La organización sorteó una serie obsequió la joyería Vetusta para la ocasión y un par de vuelos a la isla de Tenerife.





