Este concierto se enmarca en el estudio de la música litúrgica que, a diferencia de la música religiosa en general, «responde a unos textos dados por la Iglesia para ser cantados en las diferentes partes del culto (misas, vísperas, maitines) intentando respetar el marco para el cual fue diseñado. El ciclo de música sacra abre una ventana para otear cómo siglos atrás nuestros antepasados daban culto a Dios», explicó en un comunicado uno de los organizadores del ciclo, que concluirá el próximo 30 de noviembre con el protagonismo de la Escolanía de San Salvador.
Muchas personas acudieron ayer a la cita en San Isidoro el Real para escuchar a La Capella Scholastica y a la Schola Antigua. Esta última se fundó en 1984 y está dedicada al estudio, investigación e interpretación de la música antigua, en especial del gregoriano. Mucho más reciente es la Capella Scholastica, que, nacida en 2005, se centra en el cultivo de la polifonía del siglos XV al XVIII.





