
Niños y jóvenes entre 5 y 18 años disfrutaron durante toda la tarde con aquellos juegos de toda la vida que pasaron de generación en generación como es el caso del pañuelo.
«Este es mi juego favorito», dijo Sara Aguilera de 9 años mientras corría de un grupo a otro con su pañuelo blanco y rojo atado al cuello para ver las distintas actividades. «Hace dos años que formo parte de los scouts de La Calzada y me lo paso muy bien porque tengo muchos amigos allí», aseguró.
Dar a conocer la existencia de los scouts es el objetivo del evento. «Somos un movimiento juvenil que intenta crear personas autosuficientes. Queremos deshacernos del estereotipo del scout que vende galletas, porque no hacemos esas cosas», explicó David Fernández, coordinador de uno de los grupos y uno de los miembros más veteranos, ya que forma parte de la asociación desde hace 23 años.
No era la primera vez que se reunían todos. A lo largo del año ya han organizado más actos conmemorativos en Nava y en Gijón. La novedad es que en esta ocasión los anfitriones fueron los grupos ovetenses: Grupo Scout de Picos de Europa de la parroquia Corazón de María y Grupo ScoutsGavilueta de La Merced.
Actualmente forman parte del Movimiento Scout Católico de Asturias 500 personas, entre jóvenes y adultos, repartidas en nueve grupos por toda la geografía asturiana. Los miembros se reúnen una vez por semana y trabajan distintos proyectos. También asisten a conferencias y a talleres. Pero sobre todo los scouts apuestan por el contacto con la naturaleza: «los chavales ahora se pasan demasiado tiempo metidos en casa, por eso los llevamos quince días de campamento en verano», contóa David. «Este año nos fuimos a León y fue lo mejor de todo» afirma, Raúl González de 10 años miembro del grupo de Scouts de Avilés desde 2005.





