Los efectivos de bomberos, acompañados de varios técnicos, se movilizaron hasta en ocho ocasiones en diferentes puntos de la ciudad y en un intervalo de tiempo de dos horas. Acudieron a la avenida de la Constitución, calle de la Playa, travesía del Convento y Puerta de La Villa, entre otros lugares.
Los aparatos de medición de los niveles de gas no dieron positivo en ninguno de los casos. No se detectaron fugas ni ninguna otra anomalía que pudieran hacer saltar las alarmas y obligase a desalojar la zona y poner en marcha un dispositivo especial de emergencia. Tras realizar un primer estudio, los técnicos de la empresa HC Energía apuntaron a la red de alcantarillado como el conducto por el que emanaba el olor, desconociendo cuál era la sustancia que lo provocaba. Las primeras hipótesis apuntan a que podría tratarse del vertido de algún hidrocarburo a la red de saneamiento.
A partir del mediodía, el olor remitió y en la centralita del parque de bomberos se dejaron de recibir llamadas de aviso por las mismas circunstancias.
No fueron las únicas salidas que efectuaron los bomberos en la jornada de ayer. A primera hora de la tarde, acudieron a una vivienda sita en Cimadevilla para sofocar las llamas iniciadas en una lavadora como consecuencia de un cortocircuito. Además, en torno a las ocho de la tarde, apagaron un fuego iniciado en unos matorrales en la ladera de la campa de Torres.





