
La jornada festiva comenzó en Veriña al mediodía, con la celebración de una misa solemne, cantada por el Grupo Coral. Después llegó el momento de rifar el cordero y subastar productos asturianos. Mientras, los pequeños del grupo Los Collacios animaron a todos con su exhibición de bailes regionales. Y después, pincheo abundante para todos los vecinos, que celebraron el día de San Martín «con mucha armonía», explicó López. Veriña se volverá a reunir, el próximo domingo, a las 12 horas, para asistir a la misa que se celebrará por todos los difuntos de la parroquia.
Mientras, en San Martín de Huerces también disfrutaban de su fiesta. Después de dos jornadas de actividades, ayer llegó el día grande, tras la gran reunión del viernes por la noche, en la que unas 300 personas degustaron los callos preparados en la carpa de la fiesta. La jornada de ayer comenzó, como en Veriña, al mediodía. José Manuel Alonso ofició la misa solemne, cantada por la Coral Enrique Montes. Después, subasta del ramu y degustación de productos asturianos, de los que dieron buena cuenta todos los vecinos de la parroquia.
Allí, la fiesta continuó después de comer. Porque a las cinco y media de la tarde comenzaron los campeonatos de tute y parchís, que se alargaron durante varias horas. Fue el entretenido fin de fiesta a tres jornadas de actividades.





