También participan de la categoría de importancia menor a medio plazo iniciativas como el AVE del Cantábrico, brindis al sol del Gobierno del PP incluido en el paquete de medidas ofrecido en compensación por la pésima gestión de la catástrofe del 'Prestige'. No se dice con ello que haya que rechazar la construcción de una línea férrea de alta velocidad que enlace Ferrol con la 'Y' ferroviaria vasca en Bilbao, sino que conviene subrayar la esterilidad de centrar ahora el debate político en una propuesta que solo dentro de muchos años tiene posibilidades de ser llevada a la práctica.
Sin embargo, ajustarse a un orden incuestionable de prioridades no tiene por qué equivaler a un rechazo definitivo a la construcción de ese ferrocarril, sobre todo si hay una disposición favorable de la Administración central a ejecutar las obras.
Parecen razonables, por otra parte, las objeciones de contenido ecológico al trazado del AVE cantábrico, aunque no es menos cierto que los avances técnicos permiten neutralizar las causas generadoras de efectos dañinos sobre el medio ambiente. En cambio, es una sugerencia envenenada la de alejar el trazado de la costa. Gijón, que está en la costa, corre así el riesgo de sufrir otra cacicada como la de desviar del litoral hacia el interior la autovía del Cantábrico, que tardó mucho en ser reparada.





