
-Primera impresión de la visita.
-Me ha encantado. Me lo esperaba, porque conozco a Javier (González) hace muchos años y sé cómo trabaja. Me ha gustado mucho la primera parte, la del río asturiano. En Madrid tenemos, sobre todo, zonas tropicales y corales, y un niño de Madrid no sabe que un esturión es un pez del Cantábrico, creen que es un bicho que viene, por lo menos, de Marte. Mi hijo Nacho, por ejemplo, no había visto una nutria en su vida. Y el tanque de tiburones me ha encantado.
-Debe ser de los pocos que dice que se lo esperaba así.
-Es que me imaginaba que Javier había hecho un gran trabajo.
-Iba a preguntar qué parte le había sorprendido, pero ya ha mencionado la zona del Cantábrico.
-Esa parte me ha gustado, pero lo que más me ha sorprendido es el tanque de tiburones. En un acuario, los tiburones son la estrella, y este tanque es muy bueno. Los ocho metros de altura, las numerosas vistas que tiene, la profundidad que se consigue
-Aquí presumimos de que es uno de los mejores acuarios del país. ¿Exageramos?
-No. Es uno de los mejores. Estoy convencido de que está colocado entre los tres o cuatro mejores de España, y conozco unos cuantos. Claro, en relación a su tamaño.Tiene calidad y variedad. El tanque de tiburones tiene un número de animales muy importante.
-¿Algún fallo o crítica constructiva?
-Soy un fanático de la cartelería, de la información, y hay paneles que se pueden completar, aunque tampoco es cuestión de abochornar al público, porque la gente no viene a leer. Pero sí se puede añadir algún detalle más. Además, éste es un acuario que tiene que crecer, que tiene que terminar de hacerse. Si me preguntas qué le falta diría que tiempo para consolidarse.
-Gijón ha ido recibiendo la visita de directores de otros acuarios. Con algunos existen convenios de colaboración. ¿Hay esa posibilidad con Madrid?
-Ya hemos intercambiado animales, como pulpos, y seguiremos avanzando. Ahora mismo estaba hablando con Mayte (Pozo, responsable Científica y Pedagógica) la posibilidad de colaborar en el aspecto de educación. De las tres funciones básicas de un zoo, en general, y de un acuario en particular, que son la conservación, la investigación y la educación, yo apuesto siempre por la educación. Creo que a todos nos falta educación medioambiental.
-¿Qué tipo de colaboración podría haber?
-Por ejemplo, intercambio de ideas. Hemos hablado de los talleres educativos, en concreto los de Navidad, que aquí se quieren lanzar ahora. Nuestra responsable de Educación y Mayte pueden intercambiar ideas, opiniones y visitas conjuntas. Se pueden buscar fórmulas para que quien haya estado en Madrid pueda venir a Gijón
-¿Les han pedido ayuda en el tema de corales? En Gijón se quiere poner en marcha y en Madrid ya lo tienen.
-Sí. Hay muchos acuarios en los que, en el tanque de corales, la mitad son pintados. En Madrid son naturales. Y Javier tiene mucha culpa, porque es un gran experto.
-¿Está el acuario de Gijón en condiciones de tener corales?
-Tienen al mejor para conseguirlo. El tanque 17 de Madrid es una de nuestras mayores joyas, un tanque exclusivamente de corales. Pero es un tanque muy delicado, que exige tener unas características muy concretas, muy específicas, y hay que darle mucho tiempo. Y, sobre todo, es importante en el tema de la educación ambiental. La gente ve rocas y piedras, y no sabe que son corales y, sobre todo, no sabe el valor ecológico que tiene un coral.
-Vuelve a la importancia de la educación.
-Este año han pasado por nuestros talleres 1.000 niños. El año que viene llegaremos a 1.500. Tratándose de un área como Madrid no parece mucho, pero estoy convencido de que cada niño que captas es una familia entera. Hemos pasado de ser meros exhibidores de animales a ser partes muy importantes y muy comprometidas con la conservación y con la educación.
-Todas las ciudades quieren contar con un acuario. ¿No son sólo un reclamo turístico?
-Es la vieja historia. He conocido directores que dirían que todo esto que estoy explicando está muy bien, que es muy bonito, pero ¿cuánto ingresas y cuánto gastas? Para ellos, al final, es lo que cuenta. Pero yo soy de los que pienso que hay mucho más. Está muy bien que un Ayuntamiento como el de Gijón apueste por un acuario. Es un reclamo turístico, sí, pero hay otra parte, que es la que Mayte tiene que aprovechar. Es una clase más de biología de cualquier colegio. El Ayuntamiento tiene que conseguir que todos los colegios de Gijón y de Asturias visiten el acuario. Porque esa labor social, si no la hace el Ayuntamiento o al menos es el pez piloto





