Fuentes del Cuerpo Nacional de Policía y de Emergencias Madrid precisaron que el presunto asesino dijo haber matado a su mujer a los agentes que se presentaron en el lugar de los hechos después de ser avisados por el vigilante del inmueble, un edificio de apartamentos turísticos. El agresor, de unos 30 años y nacionalidad extranjera, se encontraba consciente a pesar de la caída. Permanece ingresado en el hospital Ramón y Cajal, de la capital, en estado grave, según fuentes médicas.
La víctima recibió diez puñaladas en el tórax y en el abdomen, y presentaba también heridas en el antebrazo derecho y diversos golpes en la cabeza.
Los efectivos de emergencias la hallaron caída en el suelo del salón en medio de un gran charco de sangre. Para acceder a la vivienda fue necesario que los bomberos rompieran la puerta de entrada. Los médicos de SAMUR-Protección Civil de Madrid sacaron de la casa a la joven, aún con vida, para atenderla en el pasillo del edificio, pero tras media hora de maniobras de reanimación sólo pudieron certificar su muerte.
Alejamiento
La mujer brasileña no había denunciado a su compañero sentimental ni había solicitado protección, según han informado fuentes policiales.
Mientras, el presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Alfredo Prada, condenó «de manera contundente» el asesinato de la joven brasileña, al tiempo que anunció que su Gobierno «prestará todo tipo de ayuda» a la familia de la fallecida. Prada mostró su solidaridad con los familiares de la víctima, a los que ofreció en nombre de la Comunidad «toda su colaboración». El consejero informó de que, en cuanto localicen a los parientes de la joven, pondrán en marcha el dispositivo de atención personalizada con los familiares de la víctima que habitualmente se activa en los casos de violencia de género.





