
AMAGÜESTU
Los locales sacaron a la acera puestos para distribuir los productos de la tierra. Y desde las doce de la mañana, hora en la que comenzó la fiesta, hubo grades colas. «Cuando yo llegué ya tenía gente esperando», contó José Martínez, uno de los trabajadores.
Para la ocasión, la asociación reunió 1.250 litros de sidra dulce y 2.000 kilos de castañas de Belmonte. «Cada año aumentamos las cantidades un 25% más», aseguró José Bernardo González, copropietario de la sidrería Asturias, la más antigua de la calle.
Pero a pesar de las previsiones, dos horas más tarde la mayoría de los locales ya no tenían existencias. «¿No hay más sidra?», preguntaron los más tardíos a la cita.
Una pareja de madrileños fue de los pocos afortunados que consiguió llenar sus vasos a última hora. «No sabía lo que era un amagüestu, pero vi carteles anunciándolo y me entró la curiosidad», reconoció Rubén Naval, que ha venido a pasar unos días a Asturias. «Esta sidra dulce está buenísima, a mí la otra no me gusta», dijo su novia Maica.
El éxito de este año se debió a que la bebida ha salido «más rica», según recordaron los hosteleros y asistentes a otras ediciones. «Está mucho mejor», afirmó Miguel Llamas, trabajador de la Pumarada. Del mismo parecer fue Alejandro Refusta, que acudió a la cita por segundo año consecutivo: «Está más rica que la del año pasado».
Mayar la manzana
Los más puntuales a la fiesta incluso pudieron probar sidra recién hecha. Un grupo de vecinos de Porrúa mayaron 500 kilos de manzanas con su propia prensadora. «Las manzana también las trajimos de Porrúa y ya se nos acabaron», explicaron. Todo fue casero. También las castañas, que se sirvieron calentitas gracias a la labor de Laura García y Santos Borbolla. A las tres de la tarde ya habían asado más de 1.000 kilos. «Llevamos trabajando desde las nueve de la mañana sin parar», contó el matrimonio que prepara amagüestus desde hace seis años.
Sin embargo, para la cubana Gloria del Barrio, que lleva tres meses en Asturias, las castañas fueron todo un descubrimiento: «Acabo de probarlas por primera vez porque en mi país no las hay. Están muy sabrosas, ahora las quiero tomar con leche, me lo han recomendado». La 'folixia' contó con la actuación de la banda de gaitas 'Xiranda'. Desde las once de la mañana y hasta la comida ambientó las calles. «Ya nos toca otro tipo de castaña y beber unos culines», bromeó uno de los integrantes del grupo.





