La escalada de los precios va a despeñar a algunos oradores. El hecho lamentable de que haya subido el pan nos recuerda que no es lo mismo predicar que dar trigo, pero también se proyectan, al socaire de los llamados «artículos básicos», otras subidas. Que aumente el precio de los huevos es algo que manda huevos y que suba el tabaco, además de la leche, también es la leche. El BCE alerta de los efectos de un euro fuerte y vaticina más inflación. El petróleo alcanza los 100 dólares, pero muchas personas no alcanzan el fin de mes. Quiere decirse que mientras el país sigue yendo muy bien sus habitantes tienen que prepararse para pasarlo peor.





