
María Amor González afirma sentirse sumida en un estado de «depresión e impotencia» a raíz de estos sucesos. Al hecho de no poder ver a sus hijos se suma también el no poder siquiera hablar con ellos. «Tienen restringidas las llamadas salientes tanto del teléfono de casa como del móvil. Me gustaría que alguien le preguntase a mi ex marido los motivos por los que no puedo ni hablar con los niños», manifestó.
Cuando Moshé Elgozí partió rumbo a Israel junto a los cuatro hijos de la pareja afirmó que no rompería la relación de los pequeños con su madre, que le permitiría verlos, que podría hablar con ellos por teléfono con normalidad. «Prometió que vendría cada dos meses para que viese a los niños y lo que ha pasado es que no he vuelto a saber nada de él. Decía que no tenía ningún inconveniente en que la madre contactase y visitase a los niños y, dentro de sus posibilidades económicas, si los tenía que traer a España para que estuviesen con la madre, estaba dispuesto a hacerlo», añadió María Amor.
Precedente
Esta no es la primera vez que María Amor González expresa su profundo malestar por no poder comunicarse con sus hijos. El pasado 9 de agosto la madre avilesina hizo unas declaraciones similares a este diario denunciando que no podía ver a los pequeños ni ponerse en contacto con ellos.
Moshé Elgozí manifestó en esa misma fecha que no tenía ningún problema en traer a los niños a España o a un país neutral siempre y cuando contase con las oportunas garantías judiciales de que regresarían junto a él a Israel. La madre afirmó entonces que las declaraciones de Moshé Elgozí eran «una vuelta al juego del engaño» ya que, según explicó, «sabe que ningún juez le va a dar esas garantías».
María Amor González tramita en la actualidad su divorcio de Moshé Elgozí en los juzgados de Avilés, un proceso legal que se desarrollaba en paralelo a la demanda por sustracción internacional de menores fallada a favor de Elgozí y que aún no ha sido resuelto.





