Los problemas que se están registrando en la cuenca del Miño, donde se ha decretado la alerta, no tienen reflejo en nuestra región. Marquínez indicó que «en Asturias tenemos muchísima agua y, en el contexto del país, somos unos privilegiados. Nuestros cauces son rápidos y cortos, porque nacen a 2.000 metros de altura y desembocan a los pocos kilómetros, pero también tenemos aportación de aguas subterráneas. A no ser que esté dos o tres meses sin llover, no disminuirán los caudales», vaticinó.
No obstante, desde la CHN se pide moderación en los consumos, pero el hecho de que el pasado verano fuera bastante húmedo «nos da más tranquilidad», indicó Marquínez.
El presidente de la Confederación apuntó que el principal embalse de la región, el de Tanes-Rioseco, «está en muy buenas condiciones», si bien reconoció que se pueden dar algunos problemas en «los lugares que se abastecen de manantiales, arroyos o pequeños ríos. Sería preocupante si estuviéramos en junio, pero las lluvias tienen que llegar».





