Ahora, los médicos intentarán reparar mediante el uso de células madre una zona que se les resiste a los cirujanos, y que provoca trastornos al paciente, reduciendo de manera sensible su calidad de vida.
A diferencia de la técnica empleada para los infartos cerebrales y coronarios, en el caso de las lesiones traumatológicas, las células madres son 'mezcladas' con material óseo procedente del banco de tejidos. Esta especie de pasta se coloca sobre la lesión, con la intención de que contribuya a mejorar la zona. Por su parte, en el caso de las lesiones del talón de aquiles, lo que se fabrica es un apósito biológico de colágeno (algo así como una tela reabsorbible) al que se empapa posteriormente con células madre del paciente. Este apósito se coloca sobre la cicatrización de la zona afectada, acelerando, se espera, la recuperación del enfermo. Este ensayo se realizará con 20 pacientes a lo largo de dos años.
La última investigación va dirigida a un paciente parapléjico, al que intentarán cerrar una fístula que padece desde hace años. Los proyectos con células madre del Hospital Central cuentan con el apoyo y financiación de Cajastur.
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