
LA RESOLUCIÓN
La Consejería de Educación se comprometió por escrito a «autorizar la realización de las obras entre el 20 de noviembre y el 12 de diciembre, por lo que la licitación se realizará a finales de diciembre o principios de enero». El inicio de las obras, tal y como explican, «está previsto para febrero o marzo y la finalización de la primera parte de la obra para enero de 2009».
En cuanto a las especificidades, el Principado apuntó, como ya adelantó EL COMERCIO, que «el derribo de la Cátedra Jovellanos se ejecutará en horario de dos a seis de la tarde y el plazo de finalización está fijado para finales de enero o primera semana de febrero». La retirada del tejado de amianto se realizará en el mismo horario.
Normalidad
«El objetivo de la reunión del pasado viernes era encauzar la preocupación tanto de las familias del colegio como del claustro de profesores sobre el Plan de Derribo de la Cátedra de Extensión Universitaria y sobre todo la licitación de la obra de construcción del nuevo colegio; los plazos y los datos aportados por la Consejería de Educación han venido ahora a aportar cierta tranquilidad al centro y una vuelta a la normalidad dentro de lo posible», explicó Mario Suárez, director del colegio Jovellanos.
Pero no sólo se fijaron plazos. El Principado dio a conocer a la dirección del centro un error de propiedad que se había dado por hecho durante décadas. Tal y como apuntó José Luis Iglesias Riopedre, el patio que compartían hasta ahora el colegio y la vieja Escuela Jovellanos, y que se creía propiedad de la Universidad, es en realidad patrimonio de la Consejería de Educación.
El malentendido quedó esclarecido a finales del pasado mes, cuando se procedió a ultimar los trámites para ceder a Patrimonio el claustro del edificio y el patio de recreo. Fue entonces, al comprobar las escrituras, cuando se solventó el error.
«Es una auténtica sorpresa porque toda la vida pensamos que el patio pertenecía a la Universidad; es más, cuando realizábamos algún acto teníamos que pedir permiso a la Universidad sin saber realmente que era nuestro», asevera el director del colegio Jovellanos.
La obra de construcción del nuevo centro educativo del centro se ha convertido en una de las actuaciones más controvertidas de los últimos meses. A las protestas de los padres y madres de los alumnos por la falta de un recinto cerrado para que los estudiasen saliesen al recreo -solventado con la instalación de una carpa-, se sumó la pasada semana el anuncio de las movilizaciones por la falta de información facilitada por el Principado sobre los plazos de ejecución de la obra.
Ahora, sin embargo, los padres y madres de los alumnos no se dan por totalmente satisfechos y aseguran que se mantendrán expectantes sobre la evolución de los acontecimientos.
Uno de los aspectos en los que discrepan es en el horario en el que se realizarán los derribos -de 14 a 18 horas-. «El hecho de reducir en tres horas los planes iniciales ralentizará en gran medida la obra», explicaron.





