
Los invitados fueron recibidos entre gaitas y tambores y, tras la bienvenida, los escolares participaron en diferentes talleres en los que aprendieron más cosas sobre la cultura de estos países. La barrera del idioma fue resuelta por un grupo de padres que prestaron su colaboración para traducir.
Baile y juegos
Los alumnos de educación Infantil escucharon cuentos tradicionales portugueses y letonos, traducidos por Rosa Cruz, madre de Felipe y Yuna, una antigua alumna del centro. Y el primer ciclo de Primaria conoció parte de los juegos tradicionales de Letonia y Lituania, como 'salta la piedra' o 'el día y la noche'. Los de tercero y cuarto participaron en un taller de bailes tradicionales en el que demostraron sus habilidades bailando danzas populares asturianas y aprendiendo bailes de Estonia. «¿Me he divertido mucho!», exclamaba Cristina.
Mientras los cursos de tercero y cuarto bailaban, los alumnos de quinto y sexto de Primaria pudieron aprender cómo es la escritura cirílica gracias a las enseñanzas de una profesora letona y otra polaca que, entre trazo y trazo, satisfacían la curiosidad de los escolares. Fue el caso de Kenia, de quinto, que tenía gran interés por la comida típica de Polonia. Al mismo tiempo, otro grupo descubría aspectos de la cultura alemana y polaca. Durante el coloquio, el representante de Polonia se sorprendió del conocimiento de los niños españoles sobre la historia de su país. Víctor, de sexto, explicó que «llevábamos tiempo preparando la visita».
Además, en el centro se puede ver estos días una exposición sobre la tierra y el mar, en la que han colaborado los escolares y la asociación vecinal Gigia de Cimadevilla y el Museo Marítimo de Luanco, así como José Manuel Fernández y José Antonio Pis.
Esta jornada intercultural se ha llevado a cabo en colaboración con el IES número 1, al que el colegio está adscrito, y dentro del programa europeo 'Comenius Acción 1', que depende de la agencia nacional Sócrates y de la Comisión Europea.





