
LAS FRASES
Todo comenzó con la intervención de Pilar Fernández Pardo sobre la suspensión cautelar de las licencias de demolición de los 300 edificios que están incluidos en el borrador del nuevo catálogo urbanístico. Era algo ya explicado y debatido con anterioridad y los tres grupos habían anunciado que votarían a favor. No obstante, el PP criticó la falta de información y expresó el «malestar» que, a su juicio, este primer listado ha creado entre los propietarios.
Pero el motivo de la bronca no fue ese. Y es que Pardo aprovechó la ocasión para, antes de referirse al catálogo urbanístico, mencionar el viaje a La Habana que ayer mismo emprendían Jesús Montes Estrada y José Manuel Sariego. «Recuerden a los cubanos que las ayudas que llevan son gracias a la aportación de todos los gijoneses», dijo. Y siguió con otra queja, expresando su «gran malestar porque nuestras dos iniciativas para este Pleno no han sido tramitadas». A saber: las preguntas sobre el sobrecoste en las obras de ampliación de El Musel, que la alcaldesa contestará en el próximo Pleno, y la proposición para que los gerentes de las empresas municipales fueran cesados y nombrados de nuevo por los consejos de administración. En este punto, la junta de portavoces acordó que sólo se tramitaría si era un ruego, y no una proposición, cambio al que no accedió el PP.
«La alcaldesa no ha querido dar explicaciones sobre El Musel», aseguró Pardo. Llegado a este punto, la alcaldesa interrumpió a la portavoz popular por primera vez -lo hizo varias más antes de que acabara la sesión- para que se atuviera al reglamento de funcionamiento del Pleno y se refiriera sólo a los temas del orden del día. Pero Pardo continuó con El Musel.
Tila y mojitos
«Le guste o no le guste, algún día tendrá que dar explicaciones». Y la alcaldesa contestó: «Le retiraré la palabra». A partir de ahí, la bronca se extendió a todos los bancos. Montes Estrada recomendó «mucha tila» a los populares, por su «nivel de nerviosismo y nepotismo» y estos recomendaron «cuidado con los mojitos y con otras cuestiones que se toman cuando van a La Habana». Y así, hasta que la alcaldesa hizo callar a los suyos: «Por favor, no respondamos a la provocación».
Y, entre interrupciones y acusaciones, se debatía sobre el catálogo urbanístico. El concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, defendió que la medida que afecta a 300 inmuebles es cautelar y que durará «como máximo, tres meses». Porque el equipo de gobierno espera tener a finales de este mes toda la documentación del proyecto que ha redactado Dolmen, con las fichas urbanísticas y las fotos de cada edificio. Durante enero y febrero, «haremos un estudio pormenorizado en la Comisión de Urbanismo, ficha a ficha si es necesario». Además, la concejalía pedirá a los técnicos de Dolmen que expliquen, en la propia comisión, sus criterios.
En la misma línea se expresó el portavoz de IU, quien recordó que estas 300 posibles incorporaciones se sumarán a los 3.000 elementos ya catalogados. Jesús Montes Estrada incluso rechazó marcar plazos para tomar las decisiones, para «estudiar con detenimiento» el borrador.
Por su parte, la portavoz popular recriminó que el documento «llega con mucho retraso», ya que la tramitación debería estar finalizada en diciembre, que es cuando se cumplen los dos años de la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana», plazo estipulado para aprobar el nuevo catálogo urbanístico. Además, aseguró que este documento ha «creado mucha incertidumbre y malestar», y solicitó que el equipo de gobierno «sea muy meticuloso» y dedique el tiempo necesario a esta cuestión.
Pero, a estas alturas del Pleno, quizás podían más las ganas de finalizar, por lo que la alcaldesa levantó la sesión antes de votar. Finalmente, la suspensión cautelar fue aprobada por unanimidad por toda la Corporación. JESÚS MONTES ESTRADA
PILAR FERNÁNDEZ PARDO
PEDRO SANJURJO





