La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias, con sede en Gijón, condenó hoy a 39 años y cinco meses de prisión a 8 personas acusadas de tráfico de drogas detenidos en la operación 'Colmo'. Los acusados compraban la droga en Galicia y la vendían en un bar de Gijón, según informaron fuentes de la fiscalía a Europa Press.
Las partes y el Ministerio Fiscal llegaron a un acuerdo por lo que el juicio que estaba previsto que se alargase hasta el 23 de noviembre, no se llegó a celebrar.
Por lo tanto, el magistrado de la Audiencia Provincial condenó a Juan A. F. B., a nueve años de prisión. El juez impuso a Angel M. C. Q., José M. G. A., Félix Z. P. y Adán D. L. la pena de 5 años de cárcel y para Pilar S. B. la pena de cuatro años y cinco meses años de prisión. Mientras que el magistrado condenó a Alfredo G. L. y a Ramón M. B. a tres años de cárcel.
Según el escrito del Ministerio Fiscal, los hechos ocurrieron durante el segundo semestre del año 2004 y principios del año 2005 cuando el acusado Angel M. C. Q. se dedicaba a la venta de cocaína, sirviéndose para ello de un bar que regentaba en la calle Marqués Urquijo de Gijón. En el local vendía tales sustancias a clientes o a personas que acudían al mismo durante los horarios de apertura al público.
En la venta, según el fiscal, le auxiliaba el acusado Félix Z. P., quien en ocasiones ejercía funciones de camarero del local y vendía en el mismo la cocaína que le facilitaba Angel M. También vendía la droga para éste el acusado Adán D. L., quien le ayudaba en las actividades de venta de droga o de recaudación del dinero procedente de la misma.
Para la realización de tales actividades ilícitas el acusado se valía de un vehículo, que estaba registrado a nombre de su madre, C. L. G. También ayudaba a Angel M. C. en sus actividades ilícitas, el acusado Alfredo G. L. que le adquiría la droga que posteriormente vendía a terceros, haciéndolo en ocasiones en el citado pub gijonés.
Igualmente auxiliaba a Angel M., en sus actividades ilícitas, su compañera sentimental, la acusada Pilar S. B., quien trabajaba en ocasiones de camarera en el local, vendiendo también las dosis de cocaína. En alguna ocasión entregó el dinero para adquirir la droga al proveedor de Angel M., el también acusado Juan A. F. B.
Y entre los compradores de cocaína que tenía Angel Manuel Castaño se encontraba el acusado Ramón Maya Blanco, quien adquiría la droga a través de Adán Díaz para a su vez revenderla en la localidad de Llanes a terceras personas.
Según el escrito fiscal, el proveedor de Angel M. C., era el acusado Juan A. F. B., quien adquiría la cocaína directamente en Galicia, en concreto, en la localidad de Cambados, en las Rías Bajas. Y así, en el mes de abril los acusados Angel M. C., Adán D. L. y Juan A. F. B. se concertaron para adquirir en la comunidad vecina la cantidad de un kilogramo de cocaína y otro kilogramo de hachís y traerlo a Asturias para a su vez vender la sustancia estupefaciente a terceras personas en la región.
Todas estas actividades fueron investigadas por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga -EDOA- de la Comandancia de Gijón de la Guardia Civil que el día 20 de abril de 2005 observaron como los acusados Alfredo F. B., Angel M. C. y Adán D. L. se reunían primero en una cervecería y después en el domicilio de Angel M. para, a continuación, abandonar el mismo Alfredo F. B. y emprender viaje en compañía del acusado José M. G. A., que le esperaba en el interior del vehículo. Los acusados siguieron viaje hasta Pontevedra, donde, en la localidad de Campo Da Vila, se entrevistaron con diversas personas, a las que adquirieron la droga.
Al día siguiente, refleja el escrito del Ministerio Fiscal, 21 de abril de 2005, Alfredo F. B. y José M. G. A. emprendieron viaje de regreso a Asturias, siendo interceptados en la localidad de Soto del Barco ocupándose dos envoltorios conteniendo en total 989,28 gramos. de cocaína y dos trozos o "piedras grandes" de hachís con un peso neto total de 979 gramos.
En los registros domiciliarios, la Policía encontró en la vivienda de Alfredo F. B. ocho envoltorios con 153 gramos de cocaína, además de varias balanzas digitales. Y en la vivienda del acusado Angel M. C. hallaron cinco trozos de hachís con un peso de dos gramos y una bolsa de marihuana con un peso de 0,36 gramos.