¿Y por qué no salíamos al recreo al patio adyacente al centro? Muy sencillo, aquel patio no pertenecía al colegio. Era parte de la Escuela de Empresariales (edificio adjunto al Colegio como bien es sabido). En mis 8 años de estancia en el centro, no pisé ni una sola vez dicho patio (como el resto de mis compañeros). Era de la Escuela de Empresariales y punto. Con el paso de los años vuelvo a tener relación con el colegio que me vio crecer en aquellos años finales del franquismo. Mis dos hijos son alumnos del mismo colegio y, por cosas de la vida, me veo en la junta directiva de la Asociación de Padres y Madres del Centro, es decir, vivo en primera persona todos los avatares que rodean la construcción del nuevo colegio. Todos estos años atrás, algo habíamos avanzado. La Universidad nos había cedido con una generosidad sin igual «su patio de Empresariales» para el recreo de los niños, eso sí, siempre con tensiones: que los niños no hagan ruido, que no haya juegos de pelota, que no se arrimen al edificio, que no esto, que no lo otro bien..., pero los niños ya tenían un patio, un patio descubierto, eso sí, pero patio al fin y al cabo, para sus recreos.
Pero España es un país especial, eso no cabe duda. Y resulta que en la Consejería de Educación del Principado de Asturias se han dado cuenta ahora de que se están tramitando ya los permisos para la construcción del nuevo centro, que dicho patio siempre había pertenecido al Ministerio de Educación y, por consiguiente, a la Consejería de Educación, tras el traspaso de competencias. O sea, años y años los alumnos del Colegio Jovellanos sin poder utilizar 'su' patio y ahora la Universidad 'vendiendo' al Principado algo que no les correspondía. Y todo por no mirar las escrituras.
En fin, quería comentarlo para que todos aquellos que fuimos ex alumnos del Colegio Jovellanos lo supieran y para que la opinión publica se dé cuenta de que este país es así, como dijo alguien, 'diferente'.





