
Tras un año en marcha, el presidente, Pablo Aparicio, confirma que lo mantendrán, tanto el sistema de avisos vía telefónica, como una novedad que introdujeron una vez puesto en funcionamiento: el envío por correo electrónico de datos de interés e información que remite la Policía.
Porque no hay que ver en la iniciativa un ánimo de sustituir la labor de los agentes, cuya colaboración el gremio valora. «Las relaciones son muy buenas», aclara Aparicio. De hecho, mantienen un flujo de información entre unos y otros que contribuye a mejorar la seguridad.
Aunque no siempre es posible conseguirla al cien por cien. Como señala el presidente de los joyeros, el sistema telefónico permite controlar los movimientos de los rateros, pero no evitar ciertos robos.
Como el que amargó el fin de semana a un joyero de La Argañosa el pasado mes de setiembre. Los ladrones aprovecharon la impunidad que les ofrece la noche para romper a mazazos el escaparate y llevarse diversos objetos de valor del establecimiento, en el entorno de la plaza de Pedro Miñor. O el asalto que el pasado invierno sufrió una joven dependienta, también en un negocio de La Argañosa, en este caso cerca ya de la glorieta de Rodríguez Teijeiro.





