
El mejor ejemplo de esa «normalidad» del proceso, argumenta la dirección de la formación en Asturias, es que «ya ha sido emprendido por varias federaciones, en algunos casos recientemente y en otros, desde hace ya muchos años». Así, son soberanas ya respecto a Izquierda Unida federal las organizaciones de Cataluña, el País Vasco, Madrid, Comunidad Valenciana, Andalucía o Baleares.
La separación jurídica de la formación asturiana y la federal se llevará a cabo mediante un cambio en los estatutos, que ya ha aprobado el consejo político de IU de Asturias «con un apoyo del 96,5%», resaltan desde la ejecutiva, y que tiene que ser ratificado por la XIII Asamblea ordinaria de la coalición, que se celebrará en Oviedo los próximos días 30 de noviembre y 1 de diciembre. La actual redacción, que data de mayo de 2005, cuando tuvo lugar el anterior cónclave, establece que «IU de Asturias tiene personalidad política propia» y que «desarrolla de forma creadora y autónoma sus propias alternativas y organización, de manera solidaria y corresponsable con el proyecto político común en el conjunto del Estado que representa Izquierda Unida federal, de la que es parte integrante federada».
La propuesta elaborada ahora por la dirección regional señala, en cambio, como adelantó ayer EL COMERCIO, que Izquierda Unida de Asturias «es un movimiento político y social de la izquierda transformadora que, desde su plena soberanía, decide federarse con IU a nivel federal y europeo, convirtiéndose en su referente político en Asturias».
Crisis interna
Desde la ejecutiva se desliga el hecho de que esta decisión se tome ahora de la reciente división interna vivida en la coalición y, sobre todo, en el principal de los partidos que la integran, el PCA. Otras fuentes, no obstante, apuntan a que la experiencia vivida, con decisiones de la dirección del PCE opuestas a las pretensiones de los dirigentes del partido en Asturias -entre ellas la de repetir su último congreso, al que no se presentó el sector mayoritario y fue dominado por los críticos-, «nos sirvió para aprender» y para decidir la desvinculación jurídica de ambas organizaciones, que quedarían ligadas políticamente mediante un protocolo de colaboración.
Tampoco se quiso desde la ejecutiva especificar si la dirección federal que encabeza Gaspar Llamazares conoce y aprueba las intenciones de la federación de la que el propio líder nacional de IU es afiliado: «Es una decisión que corresponde a Asturias y que la dirección federal respetará, como hace siempre con el ámbito de actuación de las federaciones».





