
Según Sánchez, se trata de lograr un «Estatuto participativo» que aúne amplias sensibilidades sociales y no sea visto por la ciudadanía como una cuestión estrictamente política. En este contexto se enmarca la reunión con el máximo responsable de UGT, que planteó a la dirección popular sus prioridades con vistas a la reforma. Un conjunto de iniciativas que el PP «estudiará» con detalle, tal y como prometió su presidente.
Los populares, en cualquier caso, no tienen prisa por consensuar el nuevo Estatuto, máxime cuando las elecciones generales están a la vuelta de la esquina. «No es bueno ponerse plazos», indicó Sánchez, que aseguró que el único objetivo que debe guiar la negociación política debe ser «hacer las cosas bien» para evitar que, «como siempre hacen los nacionalistas», se quiera abrir en un futuro inmediato «el melón de otra reforma».
De momento, Sánchez ya conoce de primera mano la opinión de UGT sobre el nuevo Estatuto. Justo Rodríguez Braga esbozó en la reunión una serie de prioridades entre las que destaca, por ejemplo, la ampliación del concepto de asturianía para garantizar los mismos derechos sociales tanto a quienes habitan en el Principado como a los emigrantes que viven en otras comunidades autónomas o en el extranjero.
Asimismo, la Unión General de Trabajadores aboga por reforzar el peso de la industria a través del impulso a la I+D+i y la formación de los trabajadores. Según el sindicato, en los últimos años se ha creado mucho empleo en el sector servicios, pero «de baja calidad y con bajos salarios».





