
AYUDAS MUNICIPALES
Migoya, en un encuentro matinal con alcaldes, se mostró irritada con los planteamientos de sus ex socios de gobierno. Indicó que parte de las críticas se basan en premisas «falsas» e insistió en que carece de sentido cuestionar el carácter social del borrador de cuentas para 2008 cuando los capítulos orientados a este fin casi rozan el 66% del total. En esta línea, recordó que IU dio su respaldo a la planificación económica del año en vigor y juzgó sorprendente que ahora anuncie su rechazo cuando en apartados como sanidad, educación, salud o vivienda se prevé un «notable incremento». Su reflexión final es concluyente: «Afirmar que el presupuesto tiene poca orientación social es delirante».
La consejera dedicó un capítulo especial a su departamento, Administraciones Públicas, y señaló que los fondos destinados a cooperación local, que reciben los ayuntamientos con menos de 20.000 habitantes, crecen un 16,9% y llegan a 27 millones de euros. Un crecimiento «importante» del que los municipios se verían privados, dio a entender Migoya, si la Junta tumba el proyecto del Gobierno.
Este cúmulo de argumentaciones de la portavoz cayó muy mal en las filas de IU. Su coordinador y portavoz parlamentario, Jesús Iglesias, indicó en un primer momento que el Ejecutivo se ha embarcado en una «monumental campaña de propaganda» y recalcó, como viene haciendo desde que el proyecto económico se hizo público, que su fuerte contenido social «no se ve por ningún lado».
Más tarde, el conjunto de la dirección de IU cerró filas y endureció el mensaje. Fuentes de la coalición calificaron de «gran mentira» el presupuesto e instaron al Principado a explicar «por qué no hay dinero para paliar el alza de las hipotecas».
IU entiende además que «los insultos y las descalificaciones» del Gobierno complican no sólo el acuerdo sobre el presupuesto, sino también cualquier posible pacto que necesite el Ejecutivo en su quehacer diario. Su dirección tiene claro además que la decisión del PSOE de optar por trabajar en minoría responde a un intento «por recortar las políticas sociales que Izquierda Unida desarrolló en la anterior legislatura».





