
En la sentencia, de 85 páginas, los jueces aclaran, a propósito de la matanza de Madrid, que el Tribunal «no puede, o mejor dicho no debe, no siendo el juez natural de aquel hecho ni teniendo a disposición todas las actas de las investigaciones, preocuparse de establecer si Rabei fue o no el autor, coautor, organizador o mero correo moral de este terrible acto terrorista». «Pero puede, o mejor dicho, debe establecer que se trata de un terrorista», añade el texto, difundido después de que 'El Egipcio' fuera absuelto por la Audiencia Nacional.
En el texto, confirmado por el abogado defensor de 'El Egipcio' en Italia, Luca D'Auria, los jueces de la Tercera Sala de lo Penal del Tribunal de Apelación de Milán añaden que «Rabei Osman reivindica, sin pararse en dudas éticas y sin perder ni siquiera un momento en compadecerse por las numerosas víctimas inocentes, su relevante responsabilidad en ese trágico evento», en alusión directa al 11-M.
Transcripción
Según el tribunal, lo anterior «justifica la conclusión de que aquella reivindicación, si bien no ha sido tomada como prueba cierta de su participación en la matanza, es considerada un indicio, mejor dicho un grave indicio, de su implicación en la organización que originó aquel hecho delictivo». En las consideraciones previas, los jueces se refieren a la transcripción de la escucha telefónica interceptada por la Policía italiana en la que 'El Egipcio' afirmaba que el mayor atentado en la historia de España había sido idea suya.
Por otra parte, los jueces italianos motivan su decisión de rebajar la pena, que desciende de diez a ocho años, al considerar que «es evidente la absoluta desproporción entre los contactos que mantuvo Rabei Osman en 2003 y 2004 en España y Bélgica y lo que habría sido necesario para asegurar que tenía un papel de coordinador de células terroristas».
En lo que se refiere a la sentencia por terrorismo internacional, el tribunal asegura que está plenamente demostrado que 'El Egipcio' «pertenecía desde hace tiempo a una célula» y que su actividad «ponía en peligro la comunidad nacional y mundial».








