
RELACIÓN EN CIFRAS
González Castro califica de «revuelta» la situación venezolana, con continuos enfrentamientos entre rojos y blancos -chavistas y opositores, respectivamente-, inseguridad ciudadana -«en octubre hubo 18 empresarios secuestrados»- y problemas de abastecimiento de algunos productos básicos como la leche. «El agricultor no siembra, cada vez invierte menos, porque sigue habiendo invasiones de tierras, y con esa inseguridad, que es una muestra de lo que ocurre a nivel empresarial, la situación es difícil», opina el avilesino.
Españoles en hostelería
Él se dedica, fundamentalmente, a la importación de máquinas exprimidoras de naranjas, fabricadas en España, que vende en Venezuela y en los países del antiguo Pacto Andino -Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador-, aunque cuando creó su empresa, al poco de instalarse en Caracas, la sidra asturiana fue el primer producto que llevó a Venezuela. González Castro tiene también un cafetal y un pequeño complejo hotelero. «La mayoría de los españoles se dedican en Venezuela a la hostelería», señala.
La colonia española en el país suma el cuarto de millón de personas, y la asturiana ha descendido en los últimos años. «Hay muchos gallegos y canarios, pero asturianos cada vez somos menos, están los hijos de quienes llegaron en los años 50 y 60, pero nacieron aquí y se sienten ya venezolanos», destaca este empresario, que cuenta en algunos negocios con socios asturianos que también eligieron Venezuela para vivir. «Aunque la situación no es fácil, yo tengo mi vida aquí y ninguna intención de moverme que no sea la de visitar Asturias de vez en cuando», señala González Castro.
El asturiano conocerá, probablemente, el próximo año a otros empresarios de la región, que llegarán a Venezuela en la delegación que prepara Asturex, la sociedad de promoción exterior del Principado. Su director general, Alberto Robles, confirmó ayer que son muchos los empresarios interesados en conocer las posibilidades de inversión en el país sudamericano, uno de los más ricos del sur del continente americano, al que le sobran recursos económicos y que tiene fama de buen pagador.
«Venezuela exporta petróleo, pero importa todo lo demás, desde alimentos hasta materiales para su sector pesquero», señala Robles a modo de ejemplo. Esa primera legación comercial asturiana estará integrada por empresarios del sector metalúrgico asturiano, que visitarían fundamentalmente las zonas de Maracaibo y Puerto Ordaz, que concentran buena parte de la industria petroquímica del país.
El director general de Asturex destaca el gran potencial del mercado venezolano para el empresariado asturiano, a pesar de que, dice, en estos momentos no pasarán de media docena las compañías del Principado implantadas allí. «Venezuela está en el mapa y es de gran interés que exploremos las posibilidades que ofrece para nuestros empresarios», concluye.





