El minucioso análisis, en el que se han metido españoles y españolas de todas las edades, a partir de los diez años, determina que tales cuidados personales aumentan entre las dos y las cuatro de la tarde, horas que se corresponden con la comida y la siesta, y a partir de las nueve de la noche, que coincide con la cena, momento en el que la atención a los medios de comunicación, especialmente la televisión, se incrementa. Precisamente, los medios de comunicación son otro de los principales objetivos de la atención asturiana. No sólo se sitúa muy por encima de la media nacional, establecida en 2 horas, 15 minutos diarios, sino que los asturianos se colocan también a la cabeza en este singular apartado. Con 2 horas y 33 minutos.
Por otro lado, la lectura de prensa es una actividad ejercida fundamentalmente por los varones (el 14% lee la prensa a lo largo del día), mientras que las mujeres son mayoritarias en la lectura de libros (6%). Escuchar la radio también es una práctica ejercida mayoritariamente por la población masculina.
Menos trabajo
A los dos apartados mencionados, cuidados personales y medios de comunicación, se suman en este informe resultados sobre las horas que se emplean en el trabajo, estudios, dedicación al hogar y familia, labores de voluntariado, vida social y diversión, deportes y actividades al aire libre, aficiones y juegos, trayectos...
Las estadísticas que aporta el Principado, que no se distancian exageradamente, como ninguna otra comunidad, de la media total, son llamativas, sin embargo, en cuanto el trabajo, donde sólo Ceuta y Melilla, le evita el último puesto. La media en este término es de 2 horas y 39 minutos diarias (hay que tener en cuenta que en estas estadísticas entran tiempos vacacionales, fiestas, fines de semana e incluso españoles en paro, jubilados y niños en edad escolar) y Asturias establece un promedio de 2 horas con 14 minutos. Los catalanes ganan la partida con casi tres horas y al lado contrario de la balanza, los marroquís españoles con tres minutos menos que los asturianos.
En cuanto a vida social y diversión, los asturianos ocupan el segundo lugar en el catálogo recién presentado, con una media de 56 minutos al día dedicados al ocio. Sólo dos minutos menos que los que más se divierten del país, que son los extremeños.
Curiosamente, su comunidad es también la que más tiempo dedica a los estudios (52 minutos al día), frente a los 39 minutos de Asturias que aquí sí se deja ver de nuevo por debajo de la media total (43 minutos).
Si la mirada diferencial se establece por sexo, más que por geografías, los datos son más distantes. No así en el cuidado personal, que es casi idéntico (11 horas 21 minutos, los hombres; 11 horas 23 minutos, las mujeres), pero sí, por ejemplo en el tiempo libre. En un día promedio, las mujeres disponen de una hora menos de tiempo que los hombres. Según las estadísticas, aunque trabajan fuera de casa casi dos horas menos que ellos, lo cierto es que dedican tres más a la realización de las tareas domésticas y al cuidado de niños y adultos del hogar.
«Esta diferencia de una hora se reparte entre el resto de actividades de ocio, y siempre en detrimento de la mujer», dice el INE. Las mujeres hacen vida social y se divierten cinco minutos menos que los varones, practican deporte 17 minutos menos, cultivan sus aficiones o juegan 15 minutos menos y atienden a los medios de comunicación 17 minutos menos.
Por el contrario, las mujeres emplean más tiempo en actividades de voluntariado y reuniones, pero no en el trabajo al servicio de una organización (actividad para la que ambos sexos apenas dedican un minuto al día), sino en ayudas informales a otros hogares (10 minutos las mujeres, seis los hombres) y en actividades participativas.
Entre las actividades de hogar y familia, las mujeres dedican más tiempo a las culinarias (1 hora y 38 minutos en un día promedio) y a las relacionadas con el mantenimiento del hogar (casi una hora). En estas dos actividades los hombres emplean poco más de media hora. El cuidado de la ropa ocupa a las mujeres una media hora y a los hombres, un minuto. Las mujeres tardan media hora en hacer la compra y los hombres poco más de un cuarto de hora. Y en el cuidado de niños las mujeres emplean 24 minutos y los hombres diez. No obstante, dentro de este grupo de tareas domésticas todavía hay algunas en las que hay una mayor presencia masculina, como son las labores de jardinería y cuidado de animales (15 minutos los varones y siete las mujeres) y las de construcción y reparación (seis minutos frente a un minuto). Otra diferencia significativa es el promedio de tiempo empleado en actividades de voluntariado y en reuniones. Los españoles destinan 14 minutos, prácticamente el doble que los extranjeros.
En las actividades de vida social tampoco se encuentran diferencias significativas de participación entre varones y mujeres, con ligeras diferencias a favor de los hombres cuando se trata de asistir a espectáculos deportivos u otras relaciones sociales especificadas (ir al bar, por ejemplo) y mayores porcentajes femeninos en actividades como visitar y recibir visitas o conversar por teléfono.





