
-Después de toda una vida en la radio, ¿qué le aporta la televisión?
-Casi lo mismo que la radio porque empecé a compaginar los dos medios desde hace casi quince años. Al principio eran guiños en programas de televisión que duraban meses, pero ahora ya ocupan el mismo lugar indistintamente.
-Ha estrenado ahora un programa en el que es presentadora titular porque ha ejercido en los anteriores casi de eterna sustituta.
-'El ventilador' es mi estreno oficial. Ya he hecho todos los master de la mañana, de la tarde y de la noche. En 'TNT' pude mostrar ya mi personalidad y mi estilo. Me dio la oportunidad de alcanzar un registro al que no pensé que podía llegar, la noche.
-¿A quién le gustaría entrevistar?
-No pienso en personajes. Me da igual que la entrevista sea a un primero o un tercero. Me gusta la persona, no el personaje.
-¿Siempre dentro del mundo rosa?
-A veces saldrá un programa más rosa y otras más amarillo. La gama de colores está abierta.
«Bajar el tono»
-¿Qué le parece la televisión rosa?
-A mí me gusta. Creo que hay espacio para todo, tratando los temas con respeto. Se considera que los argumentos políticos tienen que ser serios, pero muchas entrevistas rosas son muy serias.
-Y luego está el griterío...
-Ah, claro. Pero el griterío está en todo, no sólo en los programas rosa. Somos un país en el que parece que tenemos que gritar para que se nos escuche. Hay que bajar un poco el tono. Yo procuraré no levantarme del asiento. Recuerdo que cuando empecé en 'TNT' muchos críticos decían que había sido una periodista seria y que ahora buceaba en un programa así... Pero sigo siendo la misma periodista y siempre me guío por el respeto y el rigor.
-¿El gusto por los programas del corazón es un fenómeno particularmente español?
-También se ofrece en otros países, aunque quizá no de la misma manera. 'El ventilador' no es un programa familiar, sobre todo por la hora. Si enciendes la televisión y te pueden ayudar a olvidarte de la oficina, mejor que mejor. Y la gente lo ve, aunque también siga los documentales de La 2.
-Combina tele y radio; ¿da prioridad en su vida al trabajo?
-Tengo la suerte de levantarme por la mañana e ir a disfrutar de mi trabajo. Siempre he trabajado en lo que me ha gustado y como he querido. A mí me parece que los periodistas tenemos un trabajo muy especial, que sabemos de todo, aunque, en definitiva, no controlemos nada. Pero cada día puede ser distinto, y eso de no estar en la monotonía me encanta. El trabajo no es que sea una prioridad, es algo natural.





