
En cualquier caso, la Demarcación de Costas de Asturias anunciará previamente el comienzo de los trabajos, que llegarán primero al acceso de la zona de San Pedro, pues es el más complicado de los dos, en primer lugar porque es totalmente nuevo. Estará situado tras la iglesia, en el rincón anterior al Club de Regatas y seguirá el mismo estilo que las que ya lucen en las escaleras del Muro, para conseguir un diseño homogéneo. Así, el piso será de piedra caliza, y las barandillas y farolas serán similares a las del paseo. Ese acceso permitirá bajar hasta una cala muy poco utilizada hasta ahora, por las dificultades de llegar hasta allí desde la escalera número uno del Muro.
En cuanto a los trabajos necesarios en el acceso del Cerro, son mucho más sencillos, ya que se trata de adecentar las escaleras ya existentes. Aún así, habrá que llevar a cabo algunos trabajos de excavación, así como instalar una estructura de seguridad, precisamente algo que ahora no tiene el acceso. Su estética será rústica, y los 16 escalones necesarios estarán tallados en la roca y complementados con traviesas de ferrocarril. Ninguna de las dos escaleras tendrá numeración ya que, eso, obligaría a modificar todas las ya existentes en el Muro.
El diseño fue elegido por el propio Ayuntamiento de Gijón, y es la Dirección General de Costas quien asume ahora la financiación. El objetivo es que no haya más retrasos tras las últimas «pequeñas complicaciones burocráticas», según explicó a EL COMERCIO el ingeniero director de obras de la Demarcación de Costas, José Luis Gutiérrez.
La empresa encargada de ejecutar el proyecto es la gallega Ayora Puertos y Obras, y cuenta con un presupuesto de 182.000 euros. La compañía está especializada en obras marítimas y ya ha trabajado en otras ocasiones en Asturias. Una de ellas, para llevar a cabo la ampliación del muelle deportivo de Avilés. La empresa realiza en estos momentos el acopio de material para una obra que se ejecutará con mano de obra asturiana.





