
La experta realizó un repaso del papel que juegan las asociaciones en la actualidad y sus retos de futuro, asegurando que estas organizaciones «han ido adquiriendo una implicación cada vez más imparable en un proceso que ha ido aumentando en cantidad y calidad». Esta implicación cada vez mayor se ha trasladado a los planes de inclusión desarrollados por las diferentes administraciones, aunque se imponen nuevos retos. El primero de ellos, señaló Dolores García, «es impulsar la participación de las personas en situación de vulnerabilidad, contar con las personas para y con las que trabajamos». Este objetivo está ya incluido en el Método Abierto de Cooperación Europeo, aunque su grado de aplicación varía mucho entre los diferentes gobiernos y agentes sociales. En España, la participación de las ONGs en el impulso de los nuevos planes se coordina a través del Consejo Estatal de Acción Social.
A la hora de elaborar una metodología de trabajo para desarrollar un plan de inclusión social, García subrayó la necesidad de implicar a las administraciones regional y local, así como a todos los agentes sociales, de forma que todo lo que surja de este intercambio sea consensuado y acordado. La experta subrayó la importancia de que las asociaciones participen en todo el proceso del plan, desde su configuración a su evaluación, pasando por su ejecución. Dolores García lamentó que en muchas ocasiones estas condiciones no se den, aunque en el actual Plan Nacional de Inclusión las cosas estén cambiando. «En cuanto el cuestionario de evaluación fue consensuado con las ONGs y éstas se implicaron en su difusión, las respuestas se multiplicaron por doce. Esto ha permitido potenciar la investigación, la innovación y el sostenimiento de las redes», aseguró la experta.
Colaboración
La clausura del acto contó con la presencia de la directora general de Planificación y Calidad, Teresa Martínez, que resaltó la importancia de la colaboración entre las entidades y las administraciones. En este sentido, mostró sus esperanzas en el futuro Plan de Inclusión de Asturias, que próximamente pasará por la Junta General para su aprobación. Martínez destacó uno de los aspectos del plan, como son las medidas contempladas de acceso al empleo.
La directora general admitió las dificultades a las que se enfrentan este tipo de organizaciones a la hora de realizar su trabajo. «Las ONGs de Asturias están realizando una labor muy importante, aunque no siempre cuentan con todo el apoyo cualitativo que se debería», reconoció de forma autocrítica. En este sentido, Teresa Martínez afirmó que «trabajar en red es fundamental».





