L. F. / J. V. / Gijón / Mieres
Desde «antes del verano». El Principado lleva meses negociando un aumento presupuestario de la obra del HUCA con las empresas constructoras. Así lo reconoció ayer el consejero de Economía y Asuntos Europeos que, en declaraciones a EL COMERCIO, aseguró que «empezamos a hablar de este asunto antes del verano». Jaime Rabanal explicó que los cambios introducidos por Gispasa en el proyecto del futuro complejo sanitario pretenden lograr el «mejor hospital para el siglo XXI».
El titular de Economía insistió en que el modificado que Gispasa negocia con las constructoras «es inferior al 20%». No obstante, matizó que la cifra definitiva «aún se desconoce», ya que «la dirección facultativa está redactando el informe del modificado que será presentado luego a la UTE».
Al igual que lo hicieran en los últimos días diversos miembros del Ejecutivo regional (los consejeros Ana Rosa Migoya y Ramón Quirós, entre otros), Jaime Rabanal ahondó ayer en los cambios incorporados en el diseño de La Cadellada. «Se buscó mejorar el área de urgencias y la zona ambulatoria, así como la de oncología, el sistema de climatización y la fachada de cristal». Asimismo, y como dato novedoso, el consejero y presidente de Gispasa reveló que entre las modificaciones aprobadas figura el incremento de la cota de tierra. Los técnicos determinaron que debido a las características orográficas de la parcela de La Cadellada era propicio elevar la cota de 0,80 a 1 metro.
«No hay anormalidad»
Jaime Rabanal negó, por su parte, que las obras estuvieran ralentizadas, matizando así lo dicho días atrás por la propia Gispasa. «No hay anormalidad, sino que los trabajos han pasado ahora al interior». En cualquier caso, el consejero de Economía confía en alcanzar un acuerdo con la UTE en «próximas semanas». En similar línea se pronunció su homólogo Ramón Quirós. El titular de Salud, que ayer participó en Mieres en la presentación de la campaña de donación de sangre en compañía del presidente del Principado, anunció un acuerdo para «próximos días».
Quirós explicó que «el HUCA debe responder a las necesidades de todos los asturianos» e indicó que «el futuro hospital no se podría abrir en 2010 sin cumplir la legislación actual».
Desde el Gobierno regional se insistió en que la obra acabará en tiempo y forma en diciembre de 2009 a pesar de que los trabajos se desarrollen actualmente a ritmo más lento, después de que las constructoras, en señal de presión, hayan retirado a un importante número de trabajadores de la parcela de La Cadellada.
El Principado, además, se afana en quitar hierro a este asunto y restar conflictividad a las negociaciones entre UTE y Gispasa. Así, al menos, lo aseguró la portavoz del Gobierno quien señaló que «las conversaciones, por lo que el gobierno conoce, se están desarrollando con total normalidad y forman parte de las cuestiones habituales en obras de características tan complejas como es ésta». Ana Rosa Migoya no pudo precisar si en el futuro habrá más modificaciones en el proyecto del HUCA. «Es es imposible de saber», advirtió.