Olaya Suárez / Gijón
El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a cuatro personas acusadas de participar en el asalto al chalé de Jove, perpetrado en la madrugada del domingo 4 de noviembre. Al menos dos de los arrestados cuenta con antecedentes policiales por otros hechos delictivos y uno de los implicados es toxicómano. No se descarta que se produzcan más detenciones en los próximos días. Se les acusa de participar en un robo con violencia y retención ilegal de la pareja que residía en el inmueble.
Los investigadores descartan la posibilidad de que los detenidos tengan relación con el robo en una vivienda unifamiliar de la parroquia de Castiello, ocurrido apenas una semana antes que el de Jove.
Las detenciones de los cuatro implicados fueron fruto de la investigación policial puesta en marcha nada más tener conocimiento del asalto. Los ladrones actuaron con la cara tapada y en un primer momento las víctimas aseguraron que se trataba de tres personas –una de nacionalidad española y otros dos de origen sudamericano–. Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del domingo por espacio aproximado de más de dos horas.
Según manifestaron los inquilinos del chalé –una pareja con dos niños pequeños que dormían en el piso superior y no se percataron de lo ocurrido–, los delincuentes accedieron al interior del inmueble por una ventana. Iban armados con pistolas y cuchillos. Una vez dentro del chalé, ataron al hombre a una silla y le propinaron un fuerte golpe en la cabeza con un objeto contundente. Al no encontrar dinero en metálico en la vivienda, obligaron a las víctimas a facilitarles las tarjetas del banco. Posteriormente, se llevaron por la fuerza a la mujer al menos hasta un cajero automático del núcleo urbano. Uno de los implicados se quedó al cuidado del hombre.
Dispositivos policiales
Al día siguiente de producirse el asalto con violencia, el delegado del Gobierno, Antonio Trevín, convocó una Junta de Seguridad con el objetivo de poner en marcha un dispositivo especial de control y prevención de las zonas susceptibles de ser atacadas de nuevo por la banda.
El operativo evitó que se produjesen hechos similares y sirvió para aportar seguridad a los vecinos de las parroquias rurales del concejo, quienes reclamaron insistentemente que se intensificasen la vigilancia para que no ocurriesen episodios similares a la oleada de robos que sufrió Castiello en 2005.
El jefe de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón, Francisco López Canedo, quiso también trasmitir sosiego a los vecinos de las zonas periurbanas en una reunión celebrada el pasado viernes con la Federación de Asociaciones de Vecinos de la Zona Rural ‘Les Caseríes’. En esa ocasión, el comisario explicó que el asalto a Jove parecía tratarse de un hecho aislado y que no había motivo para suscitar la alarma. «El hecho es importante y se está trabajando en ello, pero no hay que crear una alarma», aseguró.
Con este gesto quiso hacer un llamamiento a la colaboración ciudadana, para que los vecinos «comuniquen con la mayor inmediatez a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cualquier actitud sospechosa de personas o vehículos que puedan conducir a la identificación y detención de los delincuentes».
Los efectivos de seguridad descartan que las cuatro personas detenidas hayan participado en el robo perpetrado en una vivienda de Castiello. El episodio se produjo en la madrugada del lunes, 29 de octubre, cuando en el chalé se encontraba la hija de los propietarios, de 21 años, y una amiga de ésta. Ambas se encerraron en un dormitorio y no llegaron a ver a los delincuentes.