Cuando se cumplen dos años de la entrada en vigor de la norma que se bautizó popularmente como la 'ley exprés' del divorcio, crece exponencialmente la cifra de divorcios y se reduce en la misma proporción el número de separaciones. Durante 2006, los divorcios se incrementaron un 74,3% mientras que caía un 70,7% el número de separaciones. Canarias tiene la tasa de divorcio más alta y Extremadura, la más baja. Así lo refleja un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) que contabilizó como durante el año pasado se produjeron casi 146.000 disoluciones matrimoniales, un 6,5% más que en el año precedente, cuando para divorciarse era preceptiva la separación previa. El informe, que confirma la tendencia ascendente que se inició en julio de 2005 con la nueva ley, certifica que la duración media de los matrimonios que se disuelven es de 15,1 años.
El número de separaciones en 2006 fue de 18.793, un 70% menos, lo que supone el 12,9% de las disoluciones matrimoniales, mientras que el de nulidades se quedó en 174, un 3,6% que las registradas en 2005. Más de la mitad de las rupturas matrimoniales, un 52%, fueron de mutuo acuerdo y el 48% restante, contenciosas. En Asturias, según los datos facilitados del INE se disuelven 3,74 matrimonios por cada mil habitantes en un solo año.





