
Según informó la dirección de Clas, ninguno de los cuatro representantes del sector que lidera Ramón Fernández respondió a la invitación que se les había hecho por escrito para constituir, junto a otros cuatro representantes de la dirección, un foro de debate sobre el futuro de la empresa.
Ante la falta de respuesta a la invitación hecha para constituir esta mesa, la presidencia de Clas hizo público un comunicado en el que asegura que mantiene su mano tendida con el sector crítico, que se agrupa en torno a Ramón Fernández, «para abordar la realidad de Central Lechera Asturiana, SAT».
La invitación realizada por carta, así como en el seno de la junta rectora al sector minoritario, respondía al firme compromiso adquirido por el presidente de proceder a la apertura de una ronda de conversaciones para analizar el futuro de la sociedad con el fin de concretar un proyecto de futuro que de soluciones a los problemas existentes.
«Somos conscientes de que los retos a los que hoy se enfrenta la sociedad reclaman el mayor grado de consenso y de unidad posibles», añade el comunicado, en el que se asegura que ambos sectores deben «ahondar» en lo que les une como socios de Clas y dejar de lado lo que les podría separar.
Añade que las elecciones internas ya se han celebrado y que los resultados habidos deben ser asumidos por todos por lo que es «hora de sumar y no de restar».
Bertino Velasco, que representa la candidatura oficial, se hizo el pasado mes de julio con la presidencia de Clas, en su calidad de socio ganadero más veterano, a Ramón Fernández, que obtuvo el mismo número de apoyos que su contrincante.
La intención del sector oficial es abordar el futuro de la compañía. Un informe, encargado por el consejo de administración de Corporación Alimentaria Peñasanta (CAPSA) y elaborado por una comisión de expertos dirigida por el catedrático de Economía de la Empresa Álvaro Cuervo y el abogado y ex presidente del Principado de Asturias Pedro de Silva, sostiene que la actual estructura jurídica de la cooperativa titular de la marca y de la mayoría accionarial de CAPSA -la sociedad anónima fabricante de los productos Central Lechera Asturiana (Clas), Ato y Larsa- «resulta insostenible», por su más que dudosa legalidad, y urge a transformar su estructura y composición.
Otra de las conclusiones del informe se refiere a la necesidad «urgente» de definir y ejecutar una estrategia de desarrollo corporativo que lleve a un claro liderazgo de CAPSA, «lo que exigirá o bien la compra de otra u otras compañías, o bien la integración con otros grupos».





