
Los estudios del Ministerio de Vivienda sobre este régimen de tenencia de pisos sólo facilitan datos regionales y apuntan hacia un descenso progresivo de los alquileres en consonancia con el resto de España, donde ahora mismo representan el 11% del parque inmobiliario nacional. Según los últimos informes ministeriales, Asturias tiene 35.500 viviendas arrendadas, el 9,1% del total.
Las tres administraciones implicadas -Ayuntamiento, Principado y Estado- quieren invertir esta situación con diversas líneas de ayudas públicas. Esas subvenciones, que generalmente pueden ser acumulativas en el tiempo, fomentan el alquiler como una salida para disfrutar de una vivienda ante lo inaccesible de las hipotecas para muchos colectivos, especialmente para los jóvenes.
La gerente de la Empresa Municipal de la Vivienda (Emvisl), Cristina Tuya, asegura que con las distintas ayudas que actualmente se tramitan a través de este organismo público «hay una cobertura superior al 30%» del número de viviendas en alquiler que el último censo atribuye a Gijón.
El número de beneficiarios de ayudas al alquiler en la ciudad en lo que va de año fue de 1.400, el doble que en 2003. El reto para el próximo ejercicio, explica Tuya, es llegar a 2.000 familias. En los últimos cuatro años también se han cuadruplicado los beneficiarios de ayudas a la formalización de un contrato de arrendamiento nuevo. Ya superan los 200 al año.
El abanico de ayudas al alquiler en Gijón es amplio. Por una parte están las del Ayuntamiento, que se pusieron en marcha en 1997 para atender a personas con pocos ingresos. Pueden llegar a ser vitalicias para mayores de 65 años o casos excepcionales de incapacidad y para el resto van a aumentar su duración hasta los cinco años. Además, han ido ampliando los niveles de renta para llegar a más gente y la previsión es que en 2008 podrán optar a ellas personas con nóminas por debajo de 1.950 euros al mes. También se elevará la cuantía de la renta subvencionable hasta los 450 euros.
Subvenciones públicas
Desde 2005 están también en vigor en el municipio las ayudas del plan estatal y autonómico, que pueden cubrir el 70% de la cobertura del importe mensual de la renta de alquiler siempre que ésta sea nueva. Su vigencia es por dos años y también tienen un límite de ingresos alto. 800 personas han solicitado estas ayudas a través de Emvisl desde su inicio.
A todo ese conglomerado de subvenciones se va a sumar a partir del 1 de enero la nueva renta básica de emancipación del Gobierno, que ofrecerá a jóvenes de 22 a 30 años una ayuda fija de 210 euros al mes, entre otras medidas. Los empleados de la Empresa Municipal de la Vivienda «brindarán su asesoramiento y estudiarán caso por caso para que los futuros inquilinos puedan acceder a la línea de ayudas que más le interesa».
Gijón tiene repartidas por sus barrios más de 1.000 viviendas promovidas por el Principado en régimen de alquiler, a las que se sumarán el próximo año nuevos pisos de estas características en El Lauredal, El Llano y Roces. Además, la Empresa de la Vivienda, como agente colaborador de la Sociedad Pública de Alquiler, gestiona 50 pisos arrendados. El objetivo para 2011, afirma Tuya, es recuperar para el alquiler 300 viviendas vacías y sin ningún tipo de uso.





