
En el último viaje, que tuvo lugar el pasado octubre, su grupo compró treinta coches, de los que diez llegarán a Asturias. «Allí son consideradas obras de arte», señala.
Los viajes a Hersey son una actividad más de la Asociación Ovetense del Motor Clásico. Fernando de la Hoz explica un viejo sueño que es el de «crear un museo de históricos en Asturias» y para ello era necesario que en la región hubiera suficientes vehículos que puedan ser expuestos. Y valora que la afición va creciendo. Calcula que en toda la región habrá unos 500 vehículos históricos y que el número de aficionados puede situarse ya en torno a los 5.000. De la Hoz explica que sobre todo son Mercedes los que suelen demandar los aficionados, aunque hay de todo.
Él recuerda que su afición le llegó pronto, «desde los 13 ó 14 años». «Iba en bicicleta para ir a buscar pueblo por pueblo coches que se pudieran restaurar», añade. Encontraba poco, pero así, poco a poco empezó su afición. Hoy tiene en su haber dos de estas joyas históricas: dos Mercedes 190 de 1959 y 1960.
El año que viene, para la próxima feria de Hersey, volverá a ponerse manos a la obra en la organización de una nueva expedición que traerán a Gijón y al resto de Asturias, nuevas joyas que podrán ser en el futuro parte de un museo hoy soñado por él.





