
Alberto Batalla alertó del aumento de los casos de esta dolencia. Según explicó, «es la enfermedad cardiovascular de más rápido crecimiento en el mundo, de ahí que se considere como la epidemia de este siglo, pues se estima que su incidencia irá en aumento, llegando a duplicar las cifras actuales dentro de 20 años».
Batalla señaló que «esta enfermedad, representa un problema asistencial de primer orden ya que sólo por esta enfermedad se producen alrededor de 100.000 ingresos hospitalarios anuales y constituye la primera causa de hospitalización en los pacientes de más de 65 años». Según comentó, en la actualidad el 2 % de la población sufre de insuficiencia cardiaca, siendo especialmente patente a partir de los 60 años, donde la tasa llega al 10%». Para el cardiólogo, esta elevada prevalencia se relaciona con el envejecimiento progresivo de la población y la mejora de la supervivencia de ciertas enfermedades, como la cardiopatía isquémica, especialmente el infarto de miocardio.
«Cada vez tratamos mejor a otras enfermedades cardiacas como es el caso del infarto, pero no hay que olvidar que tras sufrir una dolencia de este tipo el corazón queda dañado y a medio o largo plazo se puede desarrollar una insuficiencia cardiaca, por un fallo de contractividad (insuficiencia sistólica), o por una relajación del corazón insuficiente (insuficiencia diastólica)», arguyó.
Prevención primordial
A lo largo de la conferencia, Alberto Batalla dejó claro que la prevención es primordial. Según explicó, «si queremos prevenir el desarrollo de esta enfermedad deberíamos prevenir la cardiopatía isquémica controlando los principales factores de riesgos de la misma (tabaco, colesterol, hipertensión arterial y diabetes). Otro punto muy importante es la necesidad de identificar a los pacientes hipertensos para tratarlos lo más eficazmente posible».
Respecto a este tema, el doctor señaló que «el problema es que tan sólo un 25% de los pacientes hipertensión están bien controlados. Si su control fuera correcto, disminuiría el número de pacientes que desarrollan esta enfermedad. Deberíamos tener en cuenta que la insuficiencia cardiaca genera más mortalidad que los cánceres comunes y que es conocida como el cáncer de las enfermedades cardiovasculares, con una alta mortalidad y una pobre calidad de vida en muchos casos».





