
Hasta el momento no se ha aportado explicación alguna a estos importantes recortes en presupuesto y metros cuadrados del museo. Al alcalde de Ribadesella no le consta modificación alguna en el proyecto arquitectónico. «Yo creo que se ajusta al proyecto elaborado por la empresa AV62 Arquitectos. El edificio no se había modificado en absoluto, pero ahora lo importante es que lo coja una empresa seria y lo ejecute en el tiempo establecido, veinticuatro meses», aseguró Ramón Canal. El regidor reconoció que existe un retraso, pero confía en que puedan cumplirse los plazos. «La licitación estaba prevista para este año y hemos llegado por los pelos. Era imprescindible licitarlo antes de fin de año y con no pocas presiones, lo hemos conseguido», aseguró.
El 13 de diciembre próximo se iniciará el proceso de adjudicación, abriendo las propuestas que lleguen a presentarse. Es decir, antes de fin de año se conocerá el nombre de la empresa adjudicataria. «Aún estando en plazo vamos algo retrasados sobre las fechas previstas, pero esperamos que en 2010 podamos ponerlo en marcha», añadió Ramón Canal.
El expediente de expropiación de terrenos en la cantera de Corcubión está prácticamente cerrado. Sólo queda resolver el problema existente con la finca que está a nombre de dos titulares. Los 7.725 metros que están a nombre de los herederos de Consuelo González Pendás y Juan Ramón Gabarri Gabarri. Aún no se sabe quién de los dos o en qué porcentaje deben cobrar la indemnización, «un dilema que tendrá que decidir un juez, si no hay un acuerdo de partes». «Esta situación no paraliza la acción porque el proceso de expropiación sigue su curso», explicó Canal. El alcalde también espera que a lo largo de los dos años previstos para la construcción del edificio se licite el proyecto museográfrico, «un proyecto de contenidos que ya está cerrado», añadió.
Sin catedrático
En este último proyecto no ha colaborado quien mejor conoce la cueva de Tito Bustillo, el catedrático de prehistoria Rodrigo de Balbín Behrmann, que desde 1974 está trabajando de manera continuada y con alguna interrupción en el interior de la caverna. Balbín no ocultaba ayer que le habría encantado participar en el diseño de esos contenidos, pero no le quedó más remedio que lamentar su exclusión. Es más, se enteró sobre la licitación del proyecto arquitectónico a través de los medios de comunicación. «Que se ponga en marcha, que el proyecto continúe y se le dé la dimensión que estaba prevista desde un principio está francamente bien. De lo demás poco puedo decir porque carezco de la información adecuada», dijo.
Después de más de treinta años de investigación en Tito Bustillo, el prehistoriador cree que el Principado debe contar con su aquiescencia, «con que yo soy una buena persona». En diciembre volverá a la cueva para completar los trabajos correspondientes a la campaña de 2007: terminar una serie de fotografías de infrarrojos y el escáner que están realizando sobre la galería principal de la cueva.





