
El presidente del Principado hizo hincapié en la circunstancia de que la Unión Europea sólo admite un modificado de las obras que financia y dijo que ésa es la segunda clave para explicar que la solicitud de nueva financiación y el reconocimiento del desfase no se haya producido hasta que se dispusieran de los datos necesarios para estimar no sólo el encarecimiento que hay que asumir por la obra ya realizada, sino también una previsión atinada sobre los trabajos que quedan por hacer hasta finalizar la construcción del 'superpuerto'.
Algo a lo que no se comprometió Areces, tras afirmar que una obra como la ampliación de El Musel nunca queda sin acabar, fue a fijar plazos para dejar la financiación del sobrecoste garantizada, si bien se mostró confiado en que sea antes del mes de marzo de 2008, fecha prevista para las próximas elecciones generales.
La experiencia relacionada con la ampliación de El Musel con gobiernos de distinto signo político en Madrid y Asturias no es tranquilizadora, si bien el PP también se ha comprometido, en esta ocasión, a buscar fondos para el puerto gijonés si gana las próximas elecciones.
Areces calificó también de «positiva» la buena voluntad del vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Transportes, Jacques Barrot, que se mostró convencido de que la solución del problema de sobrecoste llegará «con la voluntad de todos».
Aunque el presidente regional considera que un comisario europeo nunca entra en asuntos locales cuando visita una región, la buena disposición es positiva.
Areces destacó que Asturias se siente reconocida cuando Barrot habla de transporte sostenible, por ejemplo, o cuando se refiere a la importancia de las zonas logísticas en el entorno de los grandes puertos.
Sobre el proyecto de autopista del mar que afecta a Gijón, Areces considera significativo que la iniciativa corresponde enteramente a la iniciativa privada.





