
Peña, durante su visita, se mostró «muy preocupado por los acontecimientos de los últimos días» y, muy especialmente, «por la dejadez» que, a su entender, ha mostrado el equipo de Gobierno local al respecto. Así, el portavoz del PP se refirió a «la fuga de gas amoniacal en la factoría de Fertiberia en Trasona, que obligó a desalojar a 150 trabajadores», o a «la nube de humo generada por las baterías de cok de Arcelor a causa, al parecer, de un fallo eléctrico».
«Fauna y flora»
A todo ello, «se suma ahora un vertido que no sólo afecta a instalaciones portuarias y a embarcaciones, sino a la flora y la fauna del entorno de la ría» y, más en concreto «de la playa de Zeluán».
En ese punto, Peña indicó que el vertido de galipote es una prueba de que «la ría no está limpia, porque no se ha completado un saneamiento que sigue acumulando retrasos» y «no estará listo hasta 2011 ó 2012». Al tiempo, su compañera Carmen Vega recordó que Avilés, «sigue con unos niveles de contaminación que impiden que se retire la declaración de atmósfera contaminada» con que se designó a la ciudad «ya en 1981». Y añadió: «Mientras en otras ciudades la calidad ambiental y del aire ha mejorado, aquí seguimos igual, o peor».
Vega indicó que, en buena medida, es responsabilidad del Gobierno local el que no se haya logrado retirar esa clasificación para la ciudad, ya que, «entre otras cosas, ni siquiera se cumplen los compromisos aprobados por unanimidad en el Ayuntamiento para la puesta en marcha de la Agenda 21» y sus protocolos de política ambiental.
La concejala, que pidió ayer públicamente que se den a conocer todos los datos sobre el vertido y su impacto ambiental, señaló que el Gobierno local debería tomar la iniciativa en este asunto y «exigir a las empresas» asentadas en el concejo «que cumplan con sus compromisos de inversión para la reducción del impacto que en el medio ambiente de la comarca pueda tener su actividad.





