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El reto es Brandon Wolfram
El técnico del Farho Gijón jugó diez hoyos con José Antonio Ochoa y después de las Navidades afrontará el gran partido del año
22.11.07 -

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El reto es Brandon Wolfram
ESTILO. Elorduy, en la salida del siete en La Barganiza. / P. NOSTI
Amaneció agradable ayer en la planicie del Club de Golf de La Barganiza. Los greens rezumaban el rocío de la mañana a la espera de los jugadores. Y allí estaban, en el tee del siete, José Antonio Ochoa, presidente de Calefacciones Farho, y Jorge Elorduy, entrenador del equipo gijonés de basket, dispuestos a tomar la salida para jugar unas bolas y darle rienda suelta a una afición en común: jugar al golf.

Jorge Elorduy tuvo que desengrasarse antes de iniciar el match, puesto que llevaba bastante tiempo sin jugar. El técnico volvió a mostrarse sobrio hasta en la equipación. Nada de pantalones a cuadros o visera escocesa -la gorra la llevaba bien puesta Ochoa-. Un anorak sin mangas y unos pantalones discretos y dispuesto a jugar diez hoyos. No es una mezcla de Jack Nicklaus y Sergio García y se coloca en la antípodas de Miguel Ángel Jiménez, pero lo que sí demostró Jorge Elorduy fue porte y tener buen estilo, porque así lo acredita su hándicap 30, más o menos, según confiesa el entrenador.

En realidad lo de ayer sólo se trató de una toma de contacto. No se contabilizaron los golpes al final del recorrido, aunque tampoco se observó ningún doble bogey por parte de alguno de los dos jugadores, quienes firmaron una tarjeta de amigos, que dejó satisfechos a todos.

En cualquier caso, el gran reto, la gran confrontación de esta peculiar temporada todavía está por llegar para Jorge Elorduy y José Antonio Ochoa y tiene nombre propio: Brandon Wolfram. El pívot americano del Farho Gijón Baloncesto es un consumado jugador de golf, que incluso estuvo muy cerca de lograr la licencia para competir en el circuito profesional de los Estados Unidos en las dos temporadas en las que estuvo alejado de las canchas de baloncesto.

No hay una fecha fija para ese match, a modo de Ryder Cup de la canasta, pero siempre será después de las fiestas navideñas, cuando Wolfram regrese de los Estados Unidos para la reanudación de la Liga con sus palos de medidas especiales, porque, aunque no lo parezca, no es fácil mover los 205 centímetros de humanidad del jugador americano entre bunkers y greens y conjugarlos con un buen birdie o un mejor eagle, buscando siempre bajar del par del campo.

Este enfrentamiento ha levantado una notable expectación entre los integrantes de la plantilla de jugadores del conjunto gijonés. Falta también por determinar el caddie que acompañará a cada uno de los jugadores. El único que no tiene problemas es José Antonio Ochoa, mientras que Alberto Braña, gerente del club gijonés, se perfila como el principal candidato a llevarle los palos a Elorduy. En el caso de Wolfram es más complicado por las medidas y el peso de su material, por lo que previsiblemente se abrirá un plazo para la presentación de candidatos, entre los que puede estar Francisco Díaz Cuetos, próximo presidente.

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