Y el resultado de esa visita son las críticas, principalmente, a la situación de dos colegios. En primer lugar la del Miguel de Cervantes, donde se construye la cubierta de la pista polideportiva, obras «que acaban de empezar, después de haber tenido todo el verano». Y también el Gloria Fuertes, donde la última semana de agosto comenzó la ampliación del patio.
Según manifestó Manuel Pecharromán, en ambos casos hay vallas sin anclar u oxidadas, además de que los alumnos deben convivir con las obras. El edil solicitó, una vez más, un plan de seguridad para todos los colegios de la ciudad.





