Según el edil popular, los retrasos en la decisión suponen «un incumplimiento de la alcaldesa», pues, en principio, estaba previsto que la nueva ubicación estuviese concretada a finales de setiembre. La cuestión se fue demorando y, a principios de noviembre, el equipo de gobierno aseguró que, en unos días, tendría una reunión con la organización de la Semana Negra.
El PP, que defiende el certamen como «algo importante y necesario para la ciudad», preguntó ayer «en qué estado están las negociaciones, si las hay; si ha habido reuniones con arquitectos y técnicos, cuántos metros cuadrados se necesitan y qué obras de acondicionamiento serán necesarias».
La intención del equipo de gobierno es que dichas obras comenzaran en enero.





