
-¿Qué encuentra el visitante en la exposición?
-Al acercarse a la exposición lo primero que ve el espectador es 'El Bibliotecario', un dibujo donde aparece un gato descansando sobre libros, tranquilo pero observando. Una vez que se entra en la exposición mi interés se centra en esos mundos, mundos de seres fantásticos, de cuentos infantiles y de caramelos
recubiertos de esperanza, como en el dibujo 'La espera'.
-¿Cómo se puede definir su pintura?
-Como un intento de plasmar mis intereses artísticos y el interior de mi alma. Para mí la pintura debe plasmar lo que se siente, trasmitir el nervio que se lleva dentro.
-¿En qué proyectos está trabajando en estos momentos?
-Actualmente estoy preparando ilustraciones para un cuento infantil que también estoy escribiendo. A día de hoy, mi interés se centra en el área del mundo infantil, intentando dar alguna vuelta de tuerca a los cuentos clásicos. Por otro lado, estoy comenzando a realizar portadas partiendo del diseño gráfico.
-¿En qué se inspira para pintar?
-Sobre todo en la mitología clásica, en las leyendas artúricas y celtas, y en la obra pictórica y literaria de los autores del siglo XIX. También en la obra literaria de autores como Bram Stoker.
-¿Cómo ha cambiado su forma de pintar a través del tiempo?
-Me gusta mucho aprender de los clásicos, pero también de la obra de los artistas actuales. Creo que hoy se está forjando una generación muy buena y prometedora de artistas cuya técnica y temas se asemeja mucho a mis gustos. Pero en fin, aborde el tema que aborde, o me fije en unos u otros, para mí lo que es realmente apasionante es coger un lápiz y una hoja y ponerme a dibujar.





