
Riopedre señaló que ya provenía de otro centro de educación especial, donde se escolariza a este tipo de jóvenes y que ahora va otro de similares características. «No se trata que el chico vaya de un centro especial a otro ordinario, sino de un centro especial a otro», afirmó. Y también quiso puntualizar que el colegio de Castiello «cuenta con todos los recursos» para atender a los alumnos matriculados.
El consejero de Educación apuntó que está en contacto con la dirección y anunció que en las próximas horas, o días, se reunirá con la junta directiva, así como con los padres de los escolares para intentar buscar una solución a esta situación.
Clases sin niños
Entretanto, un reducido porcentaje de alumnos acudió ayer a clase. Tan sólo una docena de los 69 matriculados. «Los únicos que han venido son seis niños que viven en una casa de acogida y su tutela la tiene el Principado. El resto han venido mientras sus padres estuvieron en el centro. Cuando éstos se fueron, los niños también», explicó uno de los miembros de la asociación de madres, padres y alumnos (AMPA).
Ya es el segundo día que la actividad del colegio se paraliza. Y también es el segundo día que los padres se manifiestan en la puerta del centro en contra de una medida que ninguno de ellos entiende. «Este no es el lugar adecuado para este joven, no hay recursos ni personal suficiente», señalaba una de las madres a la entrada.
Al igual que el jueves, los padres se reunieron ayer a las puertas del centro en torno a las diez menos cuarto de la mañana, que era la hora prevista para la llegada del futuro alumno.
Tras 45 minutos de espera llegó un vehículo en el que aseguran que «se encuentra el joven con tres monitoras más y el conductor». Según explicó un miembro del consejo escolar, «una de las monitoras se acercó a hablar con el profesorado y tras decirle éste que no tenían los recursos suficientes para que el niño ingresara en el colegio, la monitora volvió al coche y se fue». El joven no llegó a bajarse del vehículo y la actitud de los padres «fue pasiva».
Demanda sanitaria
Los padres de los alumnos del colegio Castiello alegan que la llegada del nuevo alumno debería venir acompañada por un aumento de la plantilla de centro escolar, que a día de hoy no se ha producido. También señalan que ésta es una vieja demanda. Según explican, «antes de que se planteara este problema ya llevábamos seis años reclamando un aumento del personal. Incluso organizamos una campaña de recogida de firmas para que contrataran a una enfermera para el centro y llegamos a reunir más de mil. Si antes ya necesitábamos la presencia sanitaria, si viene este joven será indispensable».
El próximo lunes, está previsto que vuelvan las manifestaciones a la puerta del colegio. Los padres dejarán a sus hijos sin asistir a clase y las reuniones y negociaciones proseguirán en busca una solución a un problema que no agrada a nadie.





