También presentaron alegaciones contra el informe de impacto ambiental de la ZALIA. Según explican, la ubicación de la zona logística en la parroquia es «insostenible ambientalmente», al afectar «de forma directa al embalse de San Andrés de los Tacones», zona incluida en la red Natura 2000. En el humedal viven aves migratorias silvestres de especial protección que «representan valores de vida a conservar y proteger como así lo impone la Unión Europea». De hecho, creen que el informe «nace viciado, con la servidumbre de auxiliar, amparar y respaldar el emplazamiento predeterminado y arbitrario de la ZALIA».
Por todo ello, los vecinos de San Andrés están convencidos de que el procedimiento se debería someter a las prescripciones de la legislación medioambiental europea, «dado su rango de superioridad sobre nuestras normativas autonómicas». Según alegan, «en este sentido, el informe de sostenibilidad ambiental no estudia ni desarrolla este efecto acumulativo de impactos permanentes y negativos (CO2 y ruidos) sobre dicho humedal porque su finalidad es auxiliar, amparar, patrocinar y respaldar el emplazamiento predeterminado y arbitrario de la ZALIA en San Andrés de los Tacones».
«Mínima calidad de vida»
Además, en las alegaciones presentadas ayer, los vecinos anuncian que «las vulneraciones a la ley en la redacción del informe de sostenibilidad ambiental elaborado para el emplazamiento de la ZALIA serán denunciadas ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo y ante la propia Comisión Europea». San Andrés recuerda cómo, a lo largo de los años, se ha visto «agredido por el emplazamiento y presencia de la siderurgia y de la red autoviaria más importante de Asturias, generadoras de impactos ambientales permanentes, acumulativos y sinérgicos, que han confinado nuestro medio ambiente y la calidad de vida a la mínima expresión».





