-Porque ésa es su naturaleza y es tan válida esta opción como la contraria. Además, si no se atiende bien el proyecto de regeneración, puede plantear problemas que le hagan cambiar y dejar de ser una playa como es ahora, disipativa, más suave, para pasar a ser reflejante, como la de Poniente, es decir que, al haber mucha pendiente, es como si tocara la ola contra un muro y refleja.
-La arena la van a extraer de Las Amosucas, la más similar a la de San Lorenzo.
-Bueno, hay allí 20.000 parches de arena gruesa, fina y de todo. No sé de dónde la sacarán, lo que pido es que no se la quiten a San Lorenzo, aunque sea a 20 metros profundidad. Ni siquiera a 15, porque es parte del sistema y, si se la quitas a un sitio para ponérsela a otro, creas una disfunción en la dinámica. Y si la arena es muy fina, como es la de El Musel, que también tiene parches de arena, esta playa no la admite, la va a expulsar poco a poco hasta la zona profunda, con lo cual no adelantas nada. Me imagino que habrán cogido alguna muestra y no tendrán nada definitivo. El foco de atracción de Gijón es la playa y hay que mimarla.
-Pues a nadie le va a molestar disponer de más zona seca.
-Eso pasa en todas las obras de costa. No les molesta que hagan paseos, que construyan, que echen arena. Eso la gente lo admite bastante bien. Otra cosa es si debe de ser así o no. Lo importante es que no se hagan chapuzas relacionadas con puertos, como la que se hizo en Avilés, que está erosionando la playa de Salinas desde hace 20 años. Puede que la gente no perciba estas cosas, pero a los que estamos trabajando en estos temas nos interesa que las cosas no se hagan así. Los científicos podemos aportar soluciones más equilibradas a ciertos proyectos que, a veces, se quedan en propuestas sin sentido.
-Tenía entendido que usted era muy crítico con el proyecto portuario 3-C, pero no con el actual.
-Sí, porque este puerto, tal como está planteado, sobrepasa las expectativas de Gijón y Asturias. Está sobredimensionado, lo que busca es añadir suelo industrial y llegará un momento en que el Parque de Carbones de Aboño conectará con el puerto. En un futuro, eso está cantado y se acabará con el Cabo Torres.





