
Morala, nacido en la localidad leonesa de Villacelama, fue concejal del Ayuntamiento de Gijón por el CDS en el primer mandato como alcalde de Vicente Álvarez Areces, desde 1987 a 1991. Para él sólo tiene palabras de agradecimiento, al igual que para el resto de socios de la Casa de León, una agrupación en la que figura como socio número 1. «La idea de formar una asociación surgió cuando me vine a vivir a Gijón procedente de Canarias; en la ciudad no había casa regional ni una agrupación que reuniese a los muchos leoneses que viven aquí», resume.
Después de casi treinta años de andadura y dos centenares de socios, la Casa de León se ha situado en primera línea de la vida social gijonesa. Ayer, 130 comensales participaron en el XIX Festival del Cocido Maragato en sus locales sociales de la avenida de la Costa. «Hubo tanta demanda que hasta tuvimos que rechazar a los que se inscribieron a última hora», explicó Santiago Álvarez Seara, presidente de la agrupación.
Los garbanzos, la sopa y el compango contribuyeron a dar calor a los participantes en una fría jornada, protagonizada por la emotividad de Cruz Morala y la fuerza que todos los socios le aportaron en su lucha contra la enfermedad. Entre los invitados estaban la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso; el jefe de la Policía Local, Alejandro Gallo, nacido en Astorga, y el Comisario del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón, Francisco López Canedo, también leonés.
«Nunca tuve ambición de cargos, pero esta distinción es una satisfacción y una emoción muy grande, sobre todo porque procede de la asociación a la que he dedicado prácticamente toda mi vida», afirmó Morala.





