
Para las alumnas del Patronato, la cita no era novedad. Desde hace tiempo, las instalaciones del colegio reciben una vez al año a más de un centenar de antiguas pupilas interesadas en no perder el contacto con el colegio en el que se formaron. La jornada festiva arrancó al mediodía con la celebración de una misa a la que asistieron religiosas de la orden de las Hermanas de la Caridad de otras provincias, como León. La eucaristía estuvo presidida por Fernando Fueyo, párroco de San Nicolás de Bari, de El Coto.
A continuación, el hotel Tryp Rey Pelayo acogió la comida de hermandad, en la que participaron aproximadamente 140 alumnas, muchas de las cuales viajaron desde sus actuales ciudades de residencia, como Valencia o Alicante, para reencontrarse con sus amistades. La franja de edad de las participantes iba desde los 30 hasta los 80 años e, incluso, hubo representación de varias generaciones de una misma familia.
No fue la única reunión de antiguos alumnos en la ciudad. Los escolares y los profesores de la promoción de 1981-1982 del colegio Jacinto Benavente, de Vega, se reunieron ayer en una cena de hermandad por vez primera tras finalizar la etapa de educación básica. La efeméride señalaba en el calendario la celebración de las bodas de plata -25 años- desde que abandonasen las aulas del centro. Por ello, decidieron darse cita en el restaurante La Carbayera, de Granda, y emplazarse para la celebración de las bodas de oro.





